La inflación mayorista se aceleró al 2,1% en agosto de 2026, según informó este miércoles el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), impulsada principalmente por el aumento de los productos nacionales y, especialmente, por el comportamiento del petróleo y el gas. El Índice de Precios Internos al por Mayor (IPIM) acumuló así una suba de 19,1% en los primeros ocho meses del año y llegó al 29,8% interanual, mientras que el costo de los productos importados avanzó por encima de los nacionales.
El resultado marcó además el nivel más alto del IPIM desde mayo, cuando había registrado un aumento mensual del 2,5%. En agosto, los productos nacionales aumentaron 2,1%, mientras que los importados subieron 2,9%.

Petróleo, agro y alimentos explicaron buena parte del aumento
Dentro de los productos nacionales, el principal impacto sobre el índice provino de “Petróleo crudo y gas”, que aportó 0,71 puntos porcentuales a la variación general. También tuvieron una incidencia significativa los productos agropecuarios, con 0,25 puntos; alimentos y bebidas, con 0,17; productos refinados del petróleo, con 0,14; y vehículos automotores, carrocerías y repuestos, con 0,10.
En el segmento primario se observó además una diferencia marcada frente a las manufacturas. Los productos primarios aumentaron 4,6%, mientras que los productos manufacturados y la energía eléctrica avanzaron 1,3%.
El salto más significativo dentro de los productos primarios correspondió al petróleo crudo y gas, cuya división registró un incremento del 8% durante agosto.
La evolución vuelve a mostrar cómo los precios mayoristas pueden recibir con rapidez el impacto de los movimientos de materias primas y costos vinculados con la energía, incluso cuando otros componentes de la economía presentan aumentos más moderados.
Los otros índices también aceleraron
El Índice de Precios Internos Básicos al por Mayor (IPIB) aumentó 2,3% en agosto, producto de una suba del 2,2% en los productos nacionales y del 3% en los importados.
Por su parte, el Índice de Precios Básicos del Productor (IPP) también registró un incremento del 2,3%, con una diferencia todavía más marcada entre sus componentes: los productos primarios avanzaron 4,6%, mientras que los manufacturados y la energía eléctrica aumentaron 1,3%.
La fotografía mayorista deja así una señal clara: los precios siguen moviéndose a un ritmo superior al de meses anteriores, con la energía y las materias primas nuevamente en el centro de la escena.
El dato de agosto adquiere especial importancia porque los precios mayoristas funcionan como uno de los eslabones previos de la cadena que finalmente llega al consumidor. No implican una traslación automática al IPC, pero sí muestran las presiones de costos que enfrentan empresas y productores.




