Platense se clasificó este miércoles a los cuartos de final de la Copa Libertadores 2026 al vencer por 7-6 a Coquimbo Unido en la definición por penales, después de igualar 0-0 en los 90 minutos en el estadio Francisco Sánchez Rumoroso, de Chile, y cerró una noche histórica que lo dejó entre los ocho mejores equipos del continente. El conjunto dirigido por Martín Palermo sostuvo el empate durante el partido y tuvo como gran figura a Juan Pablo Cozzani, quien atajó el penal decisivo y, además, convirtió el suyo en una tanda cargada de tensión.
El resultado global de la serie terminó 1-1, luego del empate conseguido en el encuentro de ida. Por eso, la clasificación debió resolverse desde los doce pasos.
Y allí apareció Cozzani.
El arquero del Calamar se convirtió en el gran protagonista de la noche. Después de que ambos equipos ejecutaran con enorme precisión, Salvador Cordero falló el remate decisivo ante el arquero argentino, que le dio a Platense el pasaje a la siguiente ronda.
La particularidad fue que Cozzani también había tenido que hacerse cargo de una ejecución. El arquero respondió con personalidad y convirtió su penal para sostener a su equipo en la definición.
Con el triunfo, Platense alcanzó por primera vez los cuartos de final de la Copa Libertadores 2026 y ahora tendrá un desafío todavía mayor: Fluminense será su próximo rival.
Un partido cerrado que terminó en una definición dramática
El comienzo del encuentro estuvo marcado por la cautela. Tanto Coquimbo Unido como Platense priorizaron el orden defensivo y evitaron asumir riesgos innecesarios.
Durante buena parte del primer tiempo prácticamente no hubo situaciones claras. Hasta la pausa de hidratación, ninguno de los dos equipos había conseguido generar un remate peligroso sobre los arcos.
Coquimbo comenzó a crecer después de ese parate y encontró espacios para atacar. A los 33 minutos tuvo su oportunidad más clara: Guido Vadalá quedó mano a mano con Cozzani después de un lateral ejecutado rápidamente, pero el arquero de Platense ganó el duelo y evitó la caída de su arco.
El Calamar consiguió resistir el momento de mayor presión y, sobre el cierre de la primera etapa, volvió a adelantarse algunos metros.
La ocasión más clara para Platense llegó en tiempo de descuento. Luciano Giménez presionó al arquero Diego Sánchez, recuperó la pelota y realizó una gran maniobra individual, incluso con un caño sobre un defensor. Luego dejó la pelota para Retamar, quien ingresaba solo, pero no pudo resolver la jugada de la mejor manera.
El segundo tiempo volvió a mostrar un trámite cerrado. Los dos equipos extremaron las precauciones y el partido perdió ritmo.
Platense, sin embargo, tuvo una oportunidad inmejorable sobre el final. A los 44 minutos, el uruguayo “Diente” López consiguió quedar frente al arquero de Coquimbo después de superar a dos defensores, pero su definición terminó estrellándose contra el travesaño.
Fue la última gran oportunidad antes de los penales.
Cozzani, héroe de Platense en una tanda inolvidable
La definición desde los doce pasos comenzó con Lagos, que puso el 1-0 para Platense. Coquimbo respondió a través de Galani para establecer el 1-1.
Luego llegaron los penales de Mendia y Johansen, que dejaron la serie 2-2. López adelantó nuevamente al Calamar y Hernández igualó para el conjunto chileno.
La tensión aumentó con cada ejecución. Giménez marcó el 4-3 y Cornejo volvió a empatar. Después, Zapiola convirtió para Platense y puso el 5-4, mientras Sánchez sostuvo a Coquimbo con el 5-5.
La tanda entró entonces en una definición de máxima presión.
Cozzani convirtió para Platense y dejó la serie 6-5. Azócar respondió para Coquimbo y llevó nuevamente la definición al límite.
Finalmente, Barrios marcó el 7-6 para el equipo argentino, mientras Cordero no pudo convertir el penal que podía mantener con vida al conjunto chileno.
Así, Platense selló una clasificación que quedará entre las páginas más importantes de su historia internacional.
El 7-6 en los penales, después del 0-0 en los 90 minutos y del 1-1 global, le permitió al Calamar meterse entre los ocho mejores de América.
Ahora deberá cambiar rápidamente el foco: en los cuartos de final lo espera Fluminense, en una serie que promete ser uno de los grandes desafíos de la campaña continental del equipo de Martín Palermo.





