Este domingo, el Globo venció 2-0 a al Ciclón en el estadio Pedro Bidegain, en una nueva edición del clásico porteño, correspondiente al interzonal de la cuarta fecha del Torneo Clausura 2026. Jordy Caicedo fue la gran figura de la tarde al convertir los dos goles del Globo.
El encuentro comenzó parejo y con pocas situaciones claras. A los 4 minutos, Rodrigo Auzmendi tuvo la primera aproximación para el Ciclón con un remate desde el sector derecho del área que fue controlado sin problemas.
Con el correr de los minutos, Huracán comenzó a sentirse más cómodo. A los 29’, Jordy Caicedo avisó con un cabezazo tras un centro de Leonardo Gil que se perdió por la izquierda. Luego llegaron los intentos de Óscar Cortés, Lucas Blondel y Juan Bisanz, mientras San Lorenzo tenía dificultades para generar juego y acercarse con peligro al arco rival.
Cuando parecía que el primer tiempo terminaba sin goles, el Globo encontró la ventaja.
En el segundo minuto de descuento, luego de una serie de aproximaciones sobre el área local, centro de Gil cabezazo de Bizans y el arquero local que llega justo a despejar ese balón, pero deja un rebote que cae justo a los pies de Caicedo para que empuje la pelota y así establecer el 1-0. La jugada fue revisada por el VAR, que finalmente confirmó el tanto visitante.
En el complemento, Huracán mantuvo su postura y golpeó nuevamente. A los 57 minutos, Caicedo recibió de Facundo Kalinger tras un contraataque y sacó un potente remate desde el sector derecho del área que se clavó en el ángulo superior izquierdo para marcar el 2-0 y completar su doblete.
Tras el gol llegó el momento de mayor tensión de la tarde. Caicedo festejó haciendo el gesto del “Topo Gigio” frente a la hinchada de San Lorenzo, lo que provocó la reacción de varios futbolistas locales. Se produjo un fuerte tumulto entre los protagonistas, con empujones, patadas, golpes y cabezazos. Darío Herrera terminó expulsando únicamente al arquero del Ciclón, Orlando Gil, por un cabezazo contra Lucas Blondel, en una decisión que dejó la sensación de que pudo haber mostrado alguna tarjeta roja más por lo sucedido.
Con superioridad numérica y dos goles de ventaja, Huracán contó con espacios para liquidar definitivamente el encuentro. A los 75’, Bisanz estuvo muy cerca del tercero con un potente remate desde afuera del área que se estrelló en el travesaño. El propio delantero volvió a intentarlo un minuto después y también tuvo otra oportunidad a los 83’.
San Lorenzo buscó descontar sobre el cierre, principalmente mediante pelotas detenidas y centros al área. Auzmendi tuvo algunas aproximaciones, mientras que Alexis Cuello y Teo Rodríguez Pagano exigieron en los últimos minutos, pero el marcador no volvió a modificarse.
Huracán fue un justo vencedor. El Globo jugó un gran partido, supo aprovechar sus momentos y volvió a imponerse en el Nuevo Gasómetro después de 25 años, consiguiendo una victoria con un sabor especial por tratarse del clásico.
La contracara fue San Lorenzo, que volvió a mostrar dificultades para generar fútbol, asociarse y juntar pases. El equipo dirigido por Pipo Gorosito prácticamente no logró incomodar a su rival durante buena parte del encuentro y dejó una imagen preocupante. Nuevamente, el Ciclón no termina de convencer ni de acomodarse, con un plantel que, al menos a priori, parece comenzar de manera complicada esta segunda parte del año.




