La ciudad autónoma española de Ceuta atraviesa una de las mayores crisis migratorias de los últimos años luego de que miles de personas intentaran ingresar desde Marruecos, tanto cruzando a nado el espigón fronterizo como atravesando la valla terrestre. La situación, que se agravó este jueves, obligó al Gobierno de Pedro Sánchez a reforzar los operativos de seguridad y asistencia humanitaria, mientras las autoridades locales reclaman la declaración de una emergencia nacional para hacer frente al desborde.
Las imágenes registradas en la frontera muestran una llegada masiva de migrantes de distintas edades, incluidos jóvenes, mujeres y familias completas, que avanzaron hacia el perímetro fronterizo desde la localidad marroquí de Castillejos. Según las autoridades de Ceuta, en los últimos diez días ingresaron entre 1.500 y 2.000 personas, una cifra que superó ampliamente la capacidad de respuesta de los servicios de acogida.
Ceuta reclama ayuda urgente mientras el Gobierno español despliega más recursos
Ante el incremento de los ingresos irregulares, el presidente de Ceuta, Juan Jesús Vivas, describió el escenario como una situación límite y solicitó una mayor intervención del Estado.
“Estamos ante una absoluta emergencia humanitaria y social”, afirmó, al tiempo que pidió que el Gobierno central active un “mando único” para coordinar la respuesta institucional.
Sin embargo, el Ministerio del Interior descartó esa posibilidad al explicar que la legislación española no contempla la declaración de emergencia de interés nacional para crisis migratorias, ya que ese mecanismo está reservado para catástrofes naturales o emergencias tecnológicas, como incendios forestales, inundaciones o terremotos.
A pesar de ello, el Ejecutivo aseguró que incrementó los recursos humanos y materiales desplegados en la zona con el objetivo de reforzar el control fronterizo y garantizar la asistencia humanitaria.
En un comunicado, Interior sostuvo que trabaja para “garantizar tanto la seguridad y el control migratorio como la atención humanitaria necesaria con el fin de que no se ponga en peligro ninguna vida humana en el mar”.
En ese contexto, el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, viajará este viernes a Ceuta para reunirse con las autoridades locales, responsables de la Delegación del Gobierno y mandos de la Policía Nacional y la Guardia Civil con el objetivo de evaluar la evolución de la crisis.
España apunta al control fronterizo y crece la tensión con Marruecos
Mientras continúan los ingresos irregulares, desde sectores policiales surgieron críticas hacia las autoridades marroquíes.
El sindicato Jupol denunció la “absoluta pasividad de las autoridades marroquíes” y aseguró que los controles del lado africano resultan insuficientes para impedir la salida de cientos de personas hacia territorio español.
Según los testimonios recogidos en la frontera, miles de jóvenes llegaron durante la jornada hasta Castillejos con la intención de cruzar la valla, en algunos casos desplazándose en motos, automóviles y a pie. Diversos grupos lograron avanzar por las colinas que rodean el perímetro fronterizo mientras otros intentaban ingresar por el mar.
La movilización coincidió con la celebración del 27° aniversario de la entronización del rey Mohamed VI, una fecha de fuerte significado institucional en Marruecos.
Frente al agravamiento del escenario, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aseguró que el Ejecutivo trabaja para restablecer la situación.
“El Gobierno de España está volcado en dar una respuesta inmediata a la situación en Ceuta”, expresó el mandatario a través de sus redes sociales.
Además, señaló que “estamos movilizando todos los recursos necesarios, trabajando con las autoridades marroquíes e internacionales, y preparando las medidas necesarias para recuperar la normalidad lo antes posible”.
Finalmente, Sánchez llamó a enfrentar la crisis mediante el diálogo y la cooperación internacional.
“Es el momento de construir soluciones, con responsabilidad y cooperación”, concluyó.




