El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aseguró este lunes que su gobierno mantiene “conversaciones serias” con Irán, pero advirtió que lanzará ataques contra infraestructura estratégica si no se alcanza un acuerdo en el corto plazo. Las declaraciones se producen en medio de una creciente tensión en Medio Oriente y un fuerte despliegue militar estadounidense en la región.
En un mensaje difundido a través de su red social Truth, el mandatario afirmó que existen avances diplomáticos, aunque sin brindar detalles:
“Se han logrado avances en la negociación con un régimen nuevo y más razonable en Irán para poner fin a nuestras operaciones militares”.
Sin embargo, el tono cambió rápidamente al referirse a un eventual fracaso de las conversaciones:
“Si no se llega pronto a un acuerdo y si el estrecho de Ormuz no se abre al tráfico de inmediato, concluiremos nuestra ‘estancia’ volando por los aires y arrasando completamente sus centrales eléctricas, pozos de petróleo y la isla de Jarg”.
Amenazas, ultimátum y despliegue militar
El foco del conflicto se encuentra en el Estrecho de Ormuz, una vía clave para el comercio mundial de petróleo. Trump fijó como condición su reapertura inmediata, aunque decidió postergar el ultimátum hasta el 6 de abril para dar margen a la negociación.
A su vez, justificó una posible ofensiva militar como represalia histórica:
“Será en respuesta a nuestros numerosos soldados y personas que Irán ha asesinado durante 47 años de ‘reinado del terror’”.
Pese a estas afirmaciones, desde Irán niegan la existencia de negociaciones formales y sostienen que solo hubo intercambios indirectos a través de intermediarios, como Pakistán.
En paralelo, Washington intensificó su presencia militar en Medio Oriente con el despliegue de unos 50.000 efectivos, mientras el Pentágono evalúa distintos escenarios, incluyendo una posible incursión terrestre.





