La tensión por la Reforma Laboral sumó un nuevo capítulo en la Cámara de Diputados. La legisladora de Unión por la Patria, Florencia Carignano, defendió públicamente su polémica acción durante el inicio del debate, cuando fue filmada desenchufando cables y dispositivos técnicos del recinto.
El episodio generó una fuerte reacción de La Libertad Avanza, que avanzó con un pedido formal de expulsión por considerar que se trató de un acto de “sabotaje” en pleno ámbito parlamentario.
“¡Lo volvería a hacer!”
Las imágenes mostraron a Carignano desconectando equipos vinculados al sistema de taquígrafos y micrófonos antes de que comenzara la sesión. Consultada luego sobre el hecho, la diputada no solo no se retractó sino que redobló su postura.
“¡Lo volvería a hacer! Porque mi rol ahí es defender a los laburantes, defender las leyes que hicieron grande este país, defender el futuro de todos”, afirmó en declaraciones radiales.
La legisladora minimizó el impacto técnico de su accionar y aseguró que los dispositivos fueron reconectados rápidamente: “Lo volví a poner a los dos minutos”, sostuvo.
Además, consideró que la viralización del video buscó correr el eje del debate: “La gente se escandaliza por estupideces cuando no se da cuenta que se están robando la vida. Lo que están haciendo es robándole los momentos libres, la dignidad”, expresó.
Carignano argumentó que su reacción se dio en un contexto de tensión y desorganización en el recinto, y acusó a la presidencia de la Cámara, a cargo de Martín Menem, de impulsar un tratamiento acelerado del proyecto.
“Siempre es a los pedos, corriendo, porque todo tiene que ser rápido para que se apruebe, porque es todo tan vergonzoso que entonces las reglas las ponen ellos”, denunció.
También sostuvo que la sesión comenzó sin acuerdos parlamentarios previos y que no se respetaron los procedimientos reglamentarios: “No íbamos a permitir que una ley que rompe todos los derechos se aprobara de ese modo”, afirmó.
Pedido de expulsión y escalada política
Desde La Libertad Avanza reaccionaron de inmediato. El jefe del bloque oficialista, Gabriel Bornoroni, presentó un proyecto de resolución para excluir a Carignano de la Cámara Baja por “desorden de conducta en el ejercicio de sus funciones”, en los términos del artículo 66 de la Constitución Nacional.
El oficialismo consideró que la diputada interfirió en el normal desarrollo de la sesión y afectó el trabajo del personal técnico y el sistema de registro taquigráfico, considerado esencial para la validez institucional de los debates.
En los fundamentos del pedido, LLA calificó el episodio como un acto “ilegal y contrario al espíritu democrático que debe reinar en el Congreso”.





