La empresa SpaceX volvió a hacer historia este lunes al lanzar con éxito su gigantesco cohete Starship, el más grande y poderoso jamás construido, logrando completar un nuevo vuelo de prueba que recorrió la mitad del planeta y desplegó satélites ficticios en el espacio.
El Starship, de 123 metros de altura, despegó desde la base Starbase, en el extremo sur de Texas, cerca de la frontera con México. El vuelo marcó el undécimo ensayo orbital del sistema desarrollado por la compañía de Elon Musk.
El propulsor se separó correctamente y realizó una entrada controlada sobre el Golfo de México, mientras que la nave alcanzó el borde del espacio antes de descender en el océano Índico, cumpliendo con los objetivos previstos.
“Hey, bienvenido de nuevo a la Tierra, Starship. Qué día”, celebró Dan Huot, comentarista de SpaceX, mientras los empleados aplaudían desde el centro de control.
Un paso más hacia la Luna (y Marte)
Aunque Elon Musk sueña con usar Starship para llevar humanos a Marte, la NASA tiene objetivos más inmediatos. La agencia espacial estadounidense depende de este vehículo para su plan de retornar astronautas a la Luna antes de 2030, dentro del programa Artemis.
“Otro paso importante en dirección a colocar estadounidenses en el polo sur de la Luna”, expresó Sean Duffy, administrador interino de la NASA, en la red social X.
En esta prueba, SpaceX incorporó nuevas maniobras durante la fase de reentrada, con el objetivo de perfeccionar los futuros aterrizajes controlados en su propio sitio de lanzamiento.
Un vuelo sin incidentes y con nuevos aprendizajes
El lanzamiento, que duró poco más de una hora, incluyó la liberación de ocho satélites ficticios que simularon ser los Starlink, el sistema de internet satelital global de SpaceX.
Si bien ninguna parte del cohete fue recuperada, los ingenieros evaluaron el comportamiento del sistema en condiciones reales de reentrada, un paso clave para avanzar en su reutilización completa.
A diferencia de otras ocasiones, Elon Musk observó el vuelo al aire libre, buscando —según sus propias palabras— una experiencia “más visceral” que las vistas desde el centro de control.
Lo que viene para Starship
SpaceX continúa adaptando sus plataformas en Cabo Cañaveral, Florida, para operar futuros lanzamientos del Starship, en paralelo a las misiones regulares que realiza con los cohetes Falcon 9 y Falcon Heavy, actualmente empleados para transportar astronautas y suministros a la Estación Espacial Internacional.
Con este nuevo éxito, SpaceX consolida su liderazgo en la nueva carrera espacial, impulsando tanto los proyectos privados de exploración interplanetaria como los planes de la NASA para el regreso a la Luna.





