La pobreza alcanzó al 21,9% de la población de la Ciudad de Buenos Aires durante el segundo trimestre de 2026, mientras que la indigencia llegó al 6,3%, según la medición correspondiente al período. En términos absolutos, 675.000 personas se encontraban bajo la línea de pobreza y 193.000 no lograban cubrir la canasta básica alimentaria. La situación se mantuvo cerca de los niveles del año anterior, aunque mostró un deterioro cuando se compara con el cierre de 2025 y un incremento particularmente marcado entre los sectores más vulnerables.

En los hogares, la pobreza alcanzó al 17,3%, equivalente a unos 239.000 hogares. Dentro de ese universo, el 26% se encontraba en situación de indigencia. La evolución estuvo relacionada con el comportamiento de los ingresos de los hogares de menores recursos, que crecieron a un ritmo cercano al de la canasta básica total.
En el primer trimestre de 2026, la pobreza en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires (CABA) fue del 21,1% de las personas (lo que equivale a 651.000 personas) y del 17,2% de los hogares (236.000 hogares), según el Dirección General de Estadística y Censos de la Ciudad.
Sin embargo, el análisis del semestre muestra un escenario más complejo. Entre enero y junio de 2026, la pobreza llegó al 17,3% de los hogares y al 21,5% de las personas, con una suba interanual de 1,3 puntos porcentuales en hogares y de 1 punto en personas. El principal factor detrás del aumento fue la indigencia.
Los sectores más afectados
La situación presenta fuertes diferencias según la composición y la ubicación de los hogares. La pobreza alcanza al 24,9% de los hogares de la zona sur de la Ciudad, mientras que entre aquellos que tienen niños y niñas menores de 14 años trepa al 28,2%.
El impacto también resulta significativo entre los menores de edad. El 35,5% de los niños, niñas y adolescentes de hasta 17 años vive en hogares pobres, unos 239.500 chicos y adolescentes. El indicador aumentó frente al 32,5% registrado un año antes.
En los hogares con adultos mayores, en cambio, la pobreza alcanza al 13,5%, por debajo del promedio porteño. El porcentaje también se redujo respecto del año anterior, cuando había sido del 16,3%.
La distancia entre los ingresos y el costo de la canasta básica también permite dimensionar el problema. Los hogares indigentes tienen un ingreso per cápita promedio de $147.659, mientras que aquellos en situación de pobreza no indigente alcanzan $373.129. La brecha promedio de ingresos llega a $424.597 por hogar, equivalente al 34% del valor de la canasta básica total.
Más hogares en situación de vulnerabilidad
Además de quienes están por debajo de la línea de pobreza, existe un grupo de hogares que permanece cerca de ese límite. Los hogares considerados vulnerables representan el 27,5% del total, unos 380.000 hogares, donde viven aproximadamente 1.012.000 personas.
Este conjunto creció 1,2 puntos porcentuales en un año y refleja el desplazamiento de una parte de la población hacia situaciones de mayor fragilidad económica.
En paralelo, el sector medio frágil representa el 8,4% de los hogares, mientras que los sectores asociados a la “clase media” concentran el 53,5% de los hogares porteños y el 49,6% de la población.




