La jurista sudafricana Navanethem “Navi” Pillay, de 85 años, recibió este viernes 9 de octubre el Premio Nobel de la Paz 2026 por su trayectoria en defensa de la paz, los derechos humanos y el derecho internacional. El Comité Noruego del Nobel destacó su trabajo para que los responsables de crímenes de guerra, delitos de lesa humanidad y genocidio rindan cuentas ante la Justicia, en un contexto internacional marcado por conflictos armados y cuestionamientos al orden jurídico global.
Nacida en Durban, Sudáfrica, en una familia de origen tamil indio, Pillay construyó su carrera durante el apartheid, un sistema de segregación racial que condicionó su vida y su formación profesional. En 1967 se convirtió en la primera mujer en ejercer la abogacía en la entonces provincia sudafricana de Natal y, años más tarde, fue la primera mujer no blanca en integrar la Alta Corte de Sudáfrica.
Una trayectoria entre la lucha contra el apartheid y la Justicia internacional
Pillay defendió a presos políticos y activistas contra el apartheid, entre ellos Nelson Mandela y otros referentes de la lucha por la igualdad. Su carrera luego se proyectó al ámbito internacional: fue jueza del Tribunal Penal Internacional para Ruanda, integró la Corte Penal Internacional y se desempeñó como alta comisionada de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos entre 2008 y 2014.
Uno de sus aportes más relevantes se produjo en el tribunal que juzgó el genocidio de Ruanda. Allí contribuyó a consolidar el reconocimiento de que la violencia sexual puede constituir un crimen de lesa humanidad y, bajo determinadas condiciones, un acto de genocidio. Esa evolución jurídica marcó un precedente en la persecución de delitos cometidos durante conflictos.
El derecho internacional, en el centro del debate
En los últimos años, Pillay presidió una comisión de investigación de la ONU sobre el territorio palestino ocupado. Ese organismo concluyó que Israel había cometido genocidio en Gaza, una acusación que el Gobierno israelí rechazó. La distinción es relevante: se trata de una conclusión de esa comisión, en medio de una disputa política y jurídica internacional.
Con este reconocimiento, el Comité Noruego del Nobel puso el foco en la importancia de sostener las instituciones internacionales y la rendición de cuentas frente a las violaciones graves de derechos humanos. La ceremonia de entrega del premio se realizará el 10 de diciembre en Oslo.




