La investigación judicial por presunto lavado de activos alrededor de una lujosa mansión ubicada en Pilar dio un giro clave y colocó a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) en el eje del expediente. Así lo sostuvo el juez en lo Penal Económico Marcelo Aguinsky, quien rechazó apartarse de la causa y remarcó que el “núcleo” de la pesquisa no es la propiedad en sí, sino la estructura financiera de la entidad que preside Claudio “Chiqui” Tapia.
En una resolución reciente, el magistrado destacó que Luciano Pantano —monotributista y presunto testaferro en la compra de la mansión— utilizaba una tarjeta de crédito corporativa de la AFA para afrontar gastos mensuales que rondaban los 50 millones de pesos. Ese dato, considerado central por la Justicia, refuerza la hipótesis de que los fondos utilizados no se corresponderían con la capacidad económica declarada por el titular formal del inmueble.
Gastos corporativos, autos de lujo y una mansión bajo sospecha
Según el expediente, Pantano figura como dueño de la propiedad de Villa Rosa junto a su madre, aunque los investigadores analizan si ambos podían justificar la adquisición de una finca valuada en unos 17 millones de dólares. Durante los allanamientos también se encontraron 54 vehículos de alta gama y documentación vinculada a la AFA.
Aguinsky citó un informe sobre la tarjeta American Express utilizada por Pantano, desde la cual se pagaban servicios y consumos asociados a los autos secuestrados en la quinta. La cuenta pertenece a la AFA y tiene domicilio en la calle Viamonte, en la Ciudad de Buenos Aires, un argumento clave para que el juez mantuviera la competencia del caso y rechazara trasladarlo al fuero federal de Campana.
“El epicentro de la investigación es la AFA”, subrayó el magistrado, al señalar que los gastos deben ser analizados para determinar si están vinculados a un delito en curso y, de ser así, frenar de inmediato sus efectos.
Tres causas abiertas y la feria judicial habilitada
En paralelo, tres magistrados resolvieron habilitar la feria judicial de verano para que continúen activas las investigaciones penales que involucran a la AFA y a varios de sus principales dirigentes. La decisión permite que durante enero sigan avanzando las medidas de prueba, pese al receso.
Una de las causas, a cargo del juez federal de Lomas de Zamora Luis Armella, investiga presuntas maniobras de lavado y desvío de fondos a través de empresas vinculadas a operaciones de financiamiento y sponsoreo, con dinero proveniente de los derechos de televisación. En ese marco, ya hubo allanamientos en sedes de la AFA y pedidos de levantamiento del secreto bancario y fiscal.
Otra investigación, liderada por Aguinsky, se centra específicamente en la mansión de Pilar y busca establecer la titularidad real del inmueble, incluso con la citación de los pilotos del helicóptero que aterrizaba en la propiedad. Los indicios apuntan al tesorero de la AFA, Pablo Toviggino, como posible beneficiario final.
El tercer expediente, impulsado tras una denuncia del organismo ARCA, analiza una presunta retención indebida de unos 17 mil millones de pesos en aportes previsionales. En esa causa fueron imputados Tapia, Toviggino y otros altos dirigentes, y también se ordenó el levantamiento del secreto bancario de la entidad.





