El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, lanzó formalmente este jueves en Davos su iniciativa internacional denominada “Junta de Paz”, un organismo que nació a partir del plan de alto el fuego en Gaza pero que, según el propio mandatario, apunta a un alcance global. La presentación se realizó en el marco del Foro Económico Mundial y contó con la presencia de líderes fundadores, entre ellos el presidente argentino Javier Milei y el primer ministro húngaro Viktor Orban.

“Vamos a tener paz en el mundo”, aseguró Trump al firmar la carta constitutiva del organismo, que calificó como “un día muy emocionante, que ha tardado mucho en llegar”. En su discurso, el mandatario sostuvo que, a diferencia de lo que ocurría un año atrás, “las amenazas globales se están calmando” y destacó que su administración “ha resuelto ocho guerras” y logró avances para poner fin al conflicto entre Rusia y Ucrania.
Flanqueado por los jefes de Estado presentes, Trump bromeó sobre la popularidad de los dirigentes que integran el grupo y celebró el respaldo internacional. “En este grupo, me gustan todos y cada uno de ellos”, dijo, antes de agradecer la presencia de los líderes aliados.
Del alto el fuego en Gaza a una ambición global
La Junta de Paz se originó en el plan de 20 puntos impulsado por Trump para alcanzar un alto el fuego en Gaza, iniciativa que cuenta con el respaldo del Consejo de Seguridad de la ONU. Sin embargo, el proyecto fue ampliando su alcance y ahora busca intervenir como un foro permanente para la resolución de conflictos internacionales.
El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, definió a la Junta como “un grupo de líderes enfocados en la acción” y subrayó que su objetivo prioritario es garantizar que el acuerdo de paz en Gaza sea duradero. “Luego podremos mirar hacia otros lugares”, explicó, al tiempo que reconoció que el funcionamiento del organismo aún está en construcción y que más países se sumarán cuando completen sus procesos internos.
Trump aseguró que alrededor de 35 naciones ya se comprometieron a integrar la Junta y que unas 60 recibieron invitaciones. Incluso deslizó que el nuevo organismo podría asumir funciones hoy desempeñadas por la Organización de las Naciones Unidas o volverla obsoleta. Según trascendió, los países que aspiren a ser miembros permanentes deberán abonar una cuota de mil millones de dólares, mientras que aquellos que no lo hagan tendrán un mandato limitado.
La iniciativa se presenta en un contexto internacional tenso, marcado por la guerra entre Israel y Hamás, y por las advertencias recientes de Washington hacia Irán. Trump defendió su postura dura frente a Teherán y afirmó que fue clave para alcanzar el alto el fuego: “Si no hubiéramos hecho eso, no habría habido posibilidad de alcanzar la paz”.





