El ministro de Economía de la provincia de Buenos Aires, Pablo López, advirtió que el consumo en supermercados bonaerenses registró en febrero de 2026 su peor nivel para ese mes desde 2019, con una caída interanual del 7,1% y una fuerte retracción del poder adquisitivo. El funcionario detalló que la baja implicó una pérdida de $57.000 millones frente al mismo mes de 2025 y de $147.000 millones respecto de 2023, en un contexto de deterioro generalizado de la demanda.
Caída generalizada y rubros más afectados
Según explicó el ministro, el desplome del consumo impacta en casi todos los sectores, con especial fuerza en los bienes no esenciales. “El consumo en supermercados bonaerenses tocó un nuevo mínimo”, afirmó, al tiempo que remarcó que “la crisis golpea transversalmente a casi todos los rubros”.

El informe señala que el segmento más afectado es el de electrónicos, con una caída del 22% interanual. Le siguen artículos de limpieza y perfumería (-13%), bebidas (-9,3%), alimentos preparados y rotisería (-8,7%), productos de almacén (-6%) y lácteos (-1,6%).

En ese sentido, López describió un escenario crítico: “El cuadro es dramático: para poder sostener estos niveles mínimos de consumo, las familias argentinas están endeudándose sin la capacidad de repago suficiente”.
Endeudamiento, morosidad y falta de recuperación
El funcionario también alertó sobre el deterioro financiero de los hogares, vinculado al uso creciente del crédito para sostener gastos básicos. “La morosidad bancaria, incluidas las tarjetas de crédito, sigue batiendo récords”, sostuvo.

En su diagnóstico, el patrón económico actual combina caída de ingresos, aumento del endeudamiento y contracción del consumo: “El patrón es claro: ingresos a la baja, deuda en alza y consumo por el piso”.
Finalmente, López advirtió que sin una mejora del poder adquisitivo no habrá reactivación económica sostenida: “Sin recuperación del poder adquisitivo, la demanda interna no puede recuperarse. Y sin demanda, no habrá inversión ni crecimiento”.




