El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, amenazó este domingo con atacar infraestructuras clave de Irán si el país no reabre el estratégico Estrecho de Ormuz antes del martes, cuando vence el ultimátum fijado por Washington, en medio de la escalada bélica en Medio Oriente iniciada a fines de febrero tras los bombardeos conjuntos de EE.UU. e Israel.
A través de su red social, el mandatario republicano endureció su discurso y advirtió: “El martes será el Día de la Central Eléctrica y el Día del Puente, todo en uno, en Irán. ¡No habrá nada igual!”.
En la misma línea, lanzó un mensaje aún más directo contra Teherán: “Abrid el puto estrecho, malditos locos, o viviréis en el infierno. ¡YA LO VERÉIS!”, elevando al máximo la tensión diplomática y militar.
Ormuz, el punto crítico que puede sacudir al mundo
El conflicto tiene como eje el estrecho de Ormuz, por donde circula aproximadamente el 20% del petróleo mundial, lo que lo convierte en uno de los puntos más sensibles del comercio global.
El cierre de esta vía marítima, atribuido a la escalada del conflicto, ya generó un fuerte impacto en los mercados energéticos y amenaza con profundizar la crisis en las cadenas de suministro.

En este contexto, Trump reiteró que el tiempo para una solución diplomática se agota: “Se acaba el tiempo: quedan 48 horas para que se desate el infierno sobre ellos”, escribió el sábado, ratificando que su administración evalúa medidas militares si no hay una respuesta inmediata.
Escalada bélica y consecuencias económicas
El ultimátum, que vence el martes a las 20:00 hora de Washington (21:00 de Argentina), incluye la posibilidad de atacar centrales eléctricas e infraestructuras estratégicas iraníes, una decisión que podría agravar aún más el conflicto en la región.
Especialistas advierten que una ofensiva de este tipo tendría consecuencias directas en los precios internacionales del petróleo, el costo del combustible y la inflación global.
Hasta el momento, la Casa Blanca no detalló un plan concreto para destrabar la situación ni una estrategia diplomática clara, mientras el conflicto ya transita su segundo mes sin señales de desescalada.





