El secretario de Estado de Estados Unidos, Marco Rubio, brindó definiciones clave sobre la situación en Venezuela tras la captura de Nicolás Maduro y su esposa, en una extensa entrevista emitida por el programa Face the Nation de CBS News. Rubio sostuvo que el núcleo del régimen venezolano ha sido, durante años, una economía petrolera profundamente corrupta, incapaz de beneficiar a su propio pueblo y utilizada como fuente de financiamiento para el narcotráfico y organizaciones armadas.
Según explicó, la industria petrolera venezolana se encuentra atrasada, deteriorada y controlada por una cúpula que “roba todo”, sin que los ingresos lleguen a la población. En ese marco, confirmó que Estados Unidos mantiene una “cuarentena petrolera” que incluye la incautación de buques sancionados y el bloqueo de exportaciones, una herramienta que, aseguró, seguirá vigente hasta que haya cambios concretos. “Es una enorme palanca de influencia”, afirmó Rubio, al señalar que el objetivo no es solo proteger el interés nacional estadounidense, sino también abrir un camino hacia un futuro distinto para el pueblo venezolano.
La operación militar y el control estratégico
Rubio defendió con énfasis la operación que derivó en la detención de Maduro, a la que calificó como una acción de alta complejidad y precisión. Describió el operativo como una de las misiones más audaces realizadas por Estados Unidos en mucho tiempo: helicópteros aterrizando en minutos en la mayor base militar del país, el arresto del ex mandatario y su rápida extracción sin bajas ni pérdidas materiales. “No es una misión fácil”, remarcó, y rechazó las críticas que cuestionan por qué no se capturó simultáneamente a otros altos dirigentes del chavismo.
En ese sentido, explicó que el objetivo prioritario era quien se arrogaba la presidencia de Venezuela y que pretender múltiples capturas simultáneas habría implicado una escalada mucho mayor. También subrayó el rol disuasivo del despliegue naval estadounidense, uno de los más grandes en la historia moderna del hemisferio occidental, capaz de frenar tanto el tráfico de drogas como los movimientos de petróleo sancionado que financian al régimen.
Transición política y condiciones de Washington
Consultado sobre el futuro político venezolano, Rubio reiteró que Estados Unidos considera a María Corina Machado y a Edmundo González como los ganadores legítimos de las elecciones de 2024, aunque aclaró que una transición no ocurre de un día para otro. “Pensar que habrá elecciones en 24 horas es absurdo”, señaló, al remarcar que el chavismo lleva más de 15 años en el poder y que cualquier cambio real llevará tiempo.
El secretario de Estado fue claro al afirmar que Washington evaluará a los nuevos actores del poder venezolano por sus acciones y no por sus declaraciones. “Estados Unidos trabajará con los líderes actuales de Venezuela si toman “las decisiones adecuadas”. Si no se cumplen condiciones básicas —como el fin del narcotráfico, la expulsión de grupos armados como las FARC y el ELN, y el alejamiento de Irán y Hezbollah—, Estados Unidos mantendrá y ampliará sus mecanismos de presión. “Tenemos múltiples palancas de influencia”, advirtió, con la cuarentena petrolera como eje central.





