Los presidentes de Luiz Inácio Lula da Silva y Emmanuel Macron mantuvieron una conversación telefónica en la que fijaron una posición común frente a la iniciativa del presidente estadounidense Donald Trump de crear un Consejo de Paz por fuera de los organismos tradicionales. Ambos mandatarios coincidieron en que las decisiones en materia de paz y seguridad internacional deben seguir bajo la órbita de Naciones Unidas y, en particular, del Consejo de Seguridad.

El diálogo se produjo en un contexto de creciente tensión diplomática, marcado por el debate sobre nuevos mecanismos de resolución de conflictos promovidos desde Washington. Desde Brasil y Francia, la postura fue clara: fortalecer el multilateralismo existente antes que crear estructuras paralelas que puedan debilitar la legitimidad internacional.
A través de sus redes sociales, Lula remarcó que las iniciativas de paz deben respetar los principios y propósitos de la Carta de la ONU, al tiempo que subrayó la necesidad de que cualquier acción internacional esté alineada con el derecho internacional. Macron compartió esa mirada y respaldó la idea de que la ONU siga siendo el eje central de las decisiones globales en materia de seguridad.
Venezuela, comercio y cooperación estratégica
Durante la conversación, Lula y Macron también intercambiaron opiniones sobre la situación en Venezuela, donde coincidieron en condenar el uso de la fuerza y en priorizar la estabilidad política y la paz regional, especialmente en Sudamérica. Ambos mandatarios remarcaron que los conflictos deben resolverse mediante el diálogo y dentro de los marcos legales internacionales.
Otro punto clave fue el respaldo conjunto al acuerdo entre el MERCOSUR y la Unión Europea, que Lula calificó como un aporte central al comercio basado en reglas y al fortalecimiento del multilateralismo. Para ambos presidentes, este entendimiento comercial representa una señal política en defensa de la cooperación internacional frente a los enfoques unilaterales.
Además, los líderes avanzaron en la agenda bilateral entre Brasil y Francia, con foco en áreas estratégicas como defensa, ciencia y tecnología, y energía. En ese sentido, se comprometieron a instruir a sus equipos técnicos para cerrar negociaciones en curso y concretar nuevos acuerdos durante el primer semestre de 2026.







