El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, criticó duramente la reciente operación policial en Río de Janeiro que dejó al menos 121 muertos en dos favelas. El mandatario calificó el accionar como una “matanza” y aseguró que fue una acción “desastrosa” por parte de las fuerzas de seguridad del estado.
“No había orden de matar y hubo matanza”
Durante una conferencia de prensa ofrecida en Belém, en plena Amazonía brasileña, Lula fue contundente al referirse al operativo llevado a cabo en las comunidades controladas por el Comando Vermelho, una de las organizaciones criminales más poderosas del país.
“No había una orden de matanza y hubo matanza”, expresó el mandatario ante corresponsales extranjeros, al referirse al accionar de la Policía de Río de Janeiro.
Según detalló, la operación se realizó con base en órdenes judiciales que buscaban la captura de varios miembros de la banda criminal, pero los resultados se tradujeron en una intervención letal que dejó un saldo trágico.
Investigaciones federales y cuestionamientos políticos
Lula calificó la acción del gobierno regional de Río de Janeiro como “desastrosa” y confirmó que organismos federales investigan la forma en que se desarrolló el operativo, el cual se realizó dentro de las competencias constitucionales del estado.
El presidente también lamentó que muchas de las víctimas fueron enterradas sin pericias adecuadas, lo que podría entorpecer la investigación judicial sobre el accionar policial.
Reforma constitucional y coordinación de fuerzas
Durante la conferencia, Lula defendió su proyecto de reforma constitucional para mejorar la coordinación entre las fuerzas federales, regionales y municipales en materia de seguridad.
El mandatario explicó que la iniciativa busca unificar estrategias frente al crimen organizado, pero enfrenta resistencia de varios gobernadores —principalmente del arco político de la derecha— que consideran que la propuesta podría limitar su autonomía en seguridad pública.
El crimen organizado, un desafío regional
Lula advirtió que el crimen organizado ya trasciende las fronteras nacionales y que su combate requiere una estrategia conjunta con otros países de América del Sur.
Recordó la creación de un centro policial regional en Manaos, integrado por fuerzas de distintas naciones amazónicas, destinado a coordinar acciones contra las organizaciones criminales que operan en la región.
“El crimen organizado es parte de América Latina y de los Estados Unidos”, afirmó Lula, subrayando la necesidad de cooperación internacional para enfrentar un fenómeno que involucra redes de narcotráfico y tráfico de armas que conectan a grupos brasileños, mexicanos y venezolanos, entre otros.
En vísperas de la COP30
Las declaraciones de Lula se produjeron en Belém, sede de la próxima Conferencia sobre Cambio Climático de la ONU (COP30), que reunirá en los próximos días a unos 60 jefes de Estado y de Gobierno.
En ese contexto, el mandatario brasileño reiteró su compromiso con el fortalecimiento institucional, la seguridad ciudadana y la defensa de los derechos humanos en el país.





