En un mensaje cargado de humanidad y firmeza, el Papa León XIV expresó este miércoles su “profunda cercanía” al pueblo palestino de Gaza, que —según remarcó— vive “en el miedo” y “en condiciones inaceptables”, obligado una vez más a desplazarse de sus tierras “por la fuerza” en medio del asedio militar israelí.
Al término de la audiencia general en la Plaza de San Pedro, el Pontífice recordó el mandamiento bíblico “No matarás” y advirtió que, ante Dios y ante la historia, toda persona posee siempre una dignidad inviolable que debe ser respetada y protegida.
En esa línea, renovó su llamado a un alto el fuego inmediato, a la liberación de los rehenes, a la búsqueda de una solución diplomática negociada y al respeto integral del derecho humanitario internacional.
“Invito a todos a que se unan a mi sentida oración para que surja pronto un amanecer de paz y de justicia”, sostuvo León XIV, mientras instó a la comunidad internacional a redoblar esfuerzos para poner fin al sufrimiento de la población civil en Gaza.
Las palabras del Pontífice se producen en medio de la intensificación de los combates, en un contexto donde los organismos humanitarios advierten sobre la crisis humanitaria más grave en la región en décadas.





