El argentino-israelí Yaacob Harary contó parte de su experiencia como preso político de la dictadura chavista en Venezuela.
Estuvo en una sede de la Dirección General de Inteligencia Militar (DGCIM), un organismo que es investigado por crímenes de lesa humanidad, y posteriormente lo trasladaron a la cárcel de El Rodeo, donde tuvo como uno de sus compañeros al gendarme Nahuel Gallo.
“Nos dijeron nuestros nombres: yo era Abraham Molina con cédula #5006310“, contó a Clarín.
Los custodios no lo reconocían ya como Yaacob Harary, quien a efectos venezolanos no existía.
En su relato contó que estaban en pequeñas celdas con cucarachas, moscas y mosquitos. No tenían medicamentos ni alimentos balanceados. Como baño compartían un agujero en el suelo, sin privacidad.
“El olor de los gases es muy irrespirable“, agregó.
En otra nota desde Israel reveló que el propio Diosdado Cabello, ministro del Interior y uno de los referentes de la dictadura, fue quien lo llevó desde el penal, a las afueras de Caracas, hasta un lugar donde lo recibieron referentes de la comunidad judía, para después tomar un avión y finalmente dejar atrás Venezuela.







