Franco Colapinto tuvo su primer contacto oficial con el Alpine A526, el monoplaza de la escudería francesa para la temporada 2026 de Fórmula 1, en el inicio de los test oficiales que se desarrollan en el circuito de Barcelona-Catalunya. El piloto argentino fue el primero en salir a pista y dejó sensaciones muy positivas, tanto por ritmo como por adaptación al nuevo reglamento técnico.
En su estreno, Colapinto completó dos tandas de pruebas. En la primera sesión marcó un tiempo no oficial de 1m24s277, quedando a menos de cuatro segundos del mejor registro del turno, en manos del francés Isack Hadjar con Red Bull, actual compañero de Max Verstappen.
Bandera roja
Sin embargo, esa tanda se vio interrumpida por una bandera roja provocada por un inconveniente mecánico: el auto del argentino se habría detenido en la salida de boxes por una falla menor en el motor Mercedes. El incidente no tuvo consecuencias mayores y situaciones similares se registraron durante la jornada, como la vivida por Gabriel Bortoleto con Audi.
El episodio de la bandera roja convirtió a Alpine en el primer equipo en provocar una interrupción oficial bajo el reglamento técnico 2026, aunque desde la escudería minimizaron la situación y la encuadraron dentro de lo habitual en los primeros días de desarrollo. “Son cosas normales en este tipo de pruebas iniciales”, señalaron puertas adentro.
Buenos resultados
Ya en la segunda salida a pista, quedó claro que el A526 no había sufrido daños. Colapinto mejoró notablemente sus registros y clavó un 1m21s348, tiempo que generó sonrisas en el box de Alpine y confirmó una evolución constante a lo largo del día. Con ese registro, el argentino se ubicó P3 entre los siete autos en pista, tras completar un total de 28 vueltas.
Durante la sesión también giraron Kimi Antonelli (Mercedes), Liam Lawson (Racing Bulls), Esteban Ocon (Haas) y Valtteri Bottas (Cadillac), en una jornada centrada principalmente en la recopilación de datos, validación de sistemas y análisis del comportamiento general de los nuevos monoplazas.
Lejos de afectar el plan de trabajo, Colapinto pudo continuar con normalidad y completar una tanda progresiva que dejó buenas conclusiones para el equipo de Enstone. El argentino mostró una rápida adaptación al auto y al nuevo contexto técnico que propone la categoría.
Los test en Barcelona forman parte de una batería de pruebas cerradas, sin transmisión oficial ni tiempos homologados, y representan el primer contacto real con los autos que debutarán oficialmente en la temporada 2026. En Alpine el balance fue positivo y por la tarde Colapinto volvió a salir a pista para seguir acumulando kilómetros.
Para el piloto de Pilar, cada giro es clave: suma experiencia, se afianza dentro del proyecto y aporta información valiosa de cara a los próximos ensayos y al inicio formal del calendario de Fórmula 1.





