Otra jornada más. Te levantás a preparar tu desayuno con el celular prendido antes que el cepillo de dientes en tu boca, listo para el habitual consumo irónico del día. Mientras esperas ansioso a que se caliente el agua, comienza el scrolleo para masturbar dopamina a rolete: Vuela un meme, el perfil de tu ex, una ley vetada, otro anciano que apalearon en el Congreso, el dólar histérico, y sigue la etcétera. Noticias que se visten de queja constante. Queremos estar al tanto de todo para no saber nada.
Vamos al cine y nos topamos con “Homo Argentum’” la nueva ficción argentina estrenada este 14 de agosto pasado, en la cual Mariano Cohn y Gastón Duprat intentan retratar, satíricamente, la sociedad argentina.
Como decía mi abuelo cuando degustaba su clásico vermut: “Vos dejalos que hablen. Publicidad mala es publicidad igual” y hay un fenómeno que dejó esto muy claro: El Efecto “Barbra Streisand”.
Este refleja la situación en la que un intento de censurar o eliminar información online, en realidad, termina causando que se difunda más ampliamente y se haga más conocida, causando lo contrario.
La historia del efecto Streisand se remonta a marzo de 2003, cuando la superestrella demandó al fotógrafo amateur, Kenneth Adelman, sosteniendo que había violado su privacidad con una fotografía en la que se veía su mansión en California.
La foto formaba parte de una serie de 12.000 imágenes que Adelman subió a una página web para documentar los efectos de la erosión y el desarrollo inmobiliario en el litoral californiano.
A pesar de esto, Streisand reclamó 50 millones de dólares por daños y perjuicios, pero un juez le llevó la contra obligándola a desembolsar los costes legales del fotógrafo: 150.000 millones. Ipso facto, la foto se volvió viral registrando 420.000 visitas solo en el mes de abril de 2003.
La película ha sido blanco de críticas: el exceso de publicidad en las escenas, flojeras en el guión y sobre todo, una mirada “demasiado porteña” del país por parte de los directores, a tal punto que la única provincia mencionada en el filme es Córdoba. Por otro lado, los dichos de Francella en en el programa de stream Olga (“Hay producciones nacionales que le dan la espalda al público”), han desatado un candente debate sobre el rol del INCA a la hora de financiar audiovisuales, posicionando a Homo Argentum en un debate político donde colegas, como Nancy Pazos y Pablo Echarri, han cruzado al actor.
Pese a todo esto, la película en su primera semana ya amasa 100.000 entradas vendidas, siendo uno de los filmes nacionales más vistos en los últimos 28 años. A lo Streisand, la polémico sólo amplificó la difusión de la película.
Algunos fueron al cine para putearla con fundamentos; otros por el morbo de ver “de qué se trata tanto barullo”, y algunos simplemente para no quedar afuera del bardo virtual. Lo cierto es que Homo Argentum —sea una joya incomprendida o un comercial de dos horas— ya está en boca de todos.
Quizás sea gracias a un Viejo refrán: Si querés que algo desaparezca, no lo señales.
Porque en estos tiempos, lo que está prohibido se vuelve un feliz trending.





