YPF confirmó que a partir de este 14 de mayo aplicará un aumento del 1% en el precio de los combustibles en todo el país, en un contexto marcado por la fuerte volatilidad internacional del petróleo debido al conflicto en Medio Oriente y las dificultades operativas en el estrecho de Ormuz, una de las rutas energéticas más importantes del mundo.
La decisión fue anunciada este miércoles por el presidente y CEO de la petrolera estatal, Horacio Marín, quien explicó que la actualización surge de “un análisis detallado de las condiciones del mercado y las variables de oferta y demanda”.
Al mismo tiempo, la compañía informó que continuará aplicando durante otros 45 días el denominado sistema de “buffer de precios”, un mecanismo diseñado para evitar que las fuertes oscilaciones del barril Brent impacten de manera inmediata en los surtidores argentinos.
Cómo funcionará el sistema “buffer” de YPF
A través de un mensaje publicado en su cuenta oficial de X, Marín sostuvo que YPF mantendrá la política de amortiguación de precios para evitar trasladar toda la presión internacional al consumidor.
“El objetivo es no trasladar sobresaltos en el surtidor”, señaló el directivo.
Además, explicó que durante este período la empresa absorberá parcialmente el impacto de las fluctuaciones internacionales del petróleo, mientras continuará ajustando otras variables del esquema de precios, como impuestos, logística y tipo de cambio.
Según detalló el CEO de la petrolera, el mecanismo contempla una “cuenta compensadora” que permitirá recuperar más adelante los ingresos que YPF dejará de percibir por no trasladar inmediatamente la suba internacional del crudo.
“Una vez concluido el conflicto en Medio Oriente, mantendremos constantes los precios para recuperar el ingreso diferido originado por no haber incorporado el impacto de las variaciones del Brent”, explicó.
Guerra en Medio Oriente y presión sobre los combustibles
La tensión internacional sigue afectando directamente al mercado energético global. Desde el inicio del conflicto entre Estados Unidos e Irán, el precio del combustible en Argentina acumuló subas cercanas al 25%, impulsadas principalmente por el aumento del barril Brent y las complicaciones para circular por el estrecho de Ormuz, paso estratégico por donde transita cerca del 20% del petróleo y gas mundial.
En ese contexto, YPF intenta equilibrar la rentabilidad de la compañía con el impacto económico sobre los consumidores argentinos.
Marín aseguró que la empresa continuará aplicando su esquema de “micropricing”, que permite establecer precios diferenciales según horarios, corredores y regiones del país.
“Reiteramos nuestro compromiso honesto y moral con los consumidores, preservando la demanda sin perder rentabilidad ni generar perjuicios a nuestros accionistas y clientes”, afirmó.
Actualmente, el precio de las naftas y el gasoil en Argentina depende principalmente de cuatro factores: la cotización internacional del Brent, el valor del dólar, la carga impositiva y los costos logísticos internos.




