Una vez más, Javier Milei eligió la Bolsa de Comercio de Rosario como escenario. Esta vez fue para encabezar el acto por el 141° aniversario de la institución, donde brindó un discurso de casi una hora en el que repasó su visión sobre la política monetaria y fiscal.
El Presidente estuvo acompañado por su hermana Karina Milei, el ministro de Economía Luis Caputo y el vocero presidencial Manuel Adorni. Antes de su ingreso al auditorio, el gobernador santafesino Maximiliano Pullaro lanzó una advertencia que resonó en el ambiente: “Lo que necesitamos en la República Argentina son votos en el Congreso y no vetos”.
Un auditorio frío y dos únicos aplausos
El tono elegido por Milei fue meramente técnico: habló de inflación, tasas de interés y déficit fiscal. Pese a la densidad de la exposición, consiguió dos ovaciones: la primera, al reiterar que Luis Caputo es “el mejor ministro de la historia”, y la segunda, cuando exclamó un contundente “kirchnerismo nunca más”.
El resto del tiempo, la audiencia permaneció en silencio.
Silencio sobre el escándalo de las coimas
En una semana atravesada por los audios filtrados que comprometen a su círculo más cercano y tras la salida de Diego Spagnuolo de la Agencia Nacional de Discapacidad por el supuesto cobro de coimas para la compra de medicamentos, el Presidente evitó cualquier referencia al caso.
La causa, que ya provocó allanamientos y el secuestro del celular de Spagnuolo, avanza bajo la órbita del juez federal Sebastián Casanello. Pero Milei prefirió no tocar el tema y enfocarse exclusivamente en los números.
El “riesgo kuka” como explicación de las tasas
Entre sus definiciones económicas, Milei justificó la suba en las tasas de interés, a las que atribuyó un factor político: el temor a un eventual regreso del kirchnerismo.
“Cuando ustedes se encuentran frente a un escenario electoral como el que viene en octubre, y también en septiembre, está claro que la tasa de interés se tiene que ir a las nubes. Porque del otro lado están los sodomitas del capital, están los orcos, están los kukas. Ese es el riesgo kuka”, lanzó.
El paso de Milei por Rosario dejó un doble saldo: un discurso cargado de tecnicismos y frases de alto voltaje político, pero con un vacío notorio sobre el escándalo que golpea a su gobierno. En plena campaña y con la economía como eje, el Presidente apuesta al relato del ajuste y la inflación controlada, mientras el frente judicial sigue creciendo.





