La inflación en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires fue del 2,5% en abril de 2026, según informó este lunes el Instituto de Estadística y Censos porteño (IDECBA). El dato mostró una desaceleración respecto de marzo, cuando el índice había alcanzado el 3%, aunque el acumulado de los primeros cuatro meses del año ya llegó al 11,6% y la variación interanual se ubicó en 32,4%.

El informe oficial señaló que los principales aumentos estuvieron impulsados por Transporte, Vivienda y Alimentos, sectores que explicaron más del 70% de la suba mensual del índice general de precios en la Ciudad.
Transporte lideró las subas y volvió a presionar sobre el índice
El rubro Transporte encabezó los incrementos de abril con una variación del 5,4%. Según detalló el IDECBA, el aumento estuvo vinculado principalmente a las actualizaciones en combustibles y lubricantes para vehículos particulares.
Además, también impactaron las subas en los pasajes aéreos y en el boleto de colectivo urbano.
Detrás apareció el segmento de Vivienda, agua, electricidad y gas, que registró una suba del 2,2%, impulsada por el aumento de alquileres y expensas. Sin embargo, el organismo aclaró que la baja en las tarifas del gas natural ayudó a “quitarle presión a esta división”.
En el caso de Alimentos y bebidas no alcohólicas, el incremento fue del 1,4%, ubicándose por debajo del promedio general.
El informe remarcó que “el principal impulso provino de leche, productos lácteos y huevos (2,5%) y pan y cereales (2,0%)”. A su vez, la caída del 4,3% en frutas ayudó a moderar parcialmente el impacto del rubro alimenticio.
Prepagas, combustibles y precios regulados siguen empujando la inflación
Otro de los puntos destacados del relevamiento fue el comportamiento de los precios regulados, que aumentaron 3,3% durante abril. Allí volvieron a influir las subas en combustibles y en las cuotas de medicina prepaga.
Por otro lado, el indicador conocido como “Resto IPCBA”, utilizado para medir la inflación núcleo en la Ciudad, mostró un incremento del 2,3%.
El informe también indicó que tanto los bienes como los servicios registraron una variación idéntica del 2,5% en el período analizado.
De esta manera, aunque el índice mostró una desaceleración mensual respecto de marzo, el costo de vida continúa acumulando presión sobre los hogares porteños en un contexto donde el consumo todavía no logra recuperarse plenamente y los servicios regulados siguen teniendo fuerte incidencia sobre el bolsillo.





