La estimación preliminar del Producto Geográfico Bruto (PGB) de la Ciudad de Buenos Aires correspondiente al tercer trimestre de 2025 mostró una mejora interanual del 4,7%, reflejando una recuperación en términos de actividad respecto al mismo período del año anterior.

En la comparación trimestral, los datos desestacionalizados indicaron un crecimiento del 1,4% frente al segundo trimestre de 2025, mientras que la tendencia ciclo registró una leve contracción del 0,1%. Esta combinación de indicadores sugiere que la recuperación observada responde más a factores coyunturales de corto plazo que a un cambio estructural sostenido.
La caída marginal de la tendencia de largo plazo, aun con expansión del componente desestacionalizado, pone en evidencia que la economía porteña todavía no logra revertir plenamente una fase recesiva de fondo, a pesar del repunte reciente.
El rol clave de la intermediación financiera
El crecimiento del PGB estuvo fuertemente explicado por el desempeño del sector de intermediación financiera, que registró una expansión interanual del 33%, la más alta desde 2004. Este rubro fue determinante para sostener el nivel general de actividad económica en el trimestre.
Dentro del sector se destacaron los resultados de la intermediación monetaria y financiera de entidades bancarias y no bancarias, junto con el aporte de sociedades gerentes de fondos comunes de inversión y agentes del mercado de capitales, que tuvieron una incidencia decisiva en el resultado global.
Otros sectores mostraron avances más moderados. Los servicios de transporte, almacenamiento y comunicaciones crecieron un 3,8%, impulsados principalmente por la expansión de los servicios de gestión y logística vinculados al movimiento de mercaderías. En tanto, los servicios inmobiliarios, empresariales y de alquiler aumentaron un 3,6%, con un fuerte peso de las actividades informáticas y servicios conexos.
Industria en retroceso y recuperación desigual
En contraste, el informe reflejó desempeños negativos en sectores clave de la economía real. La industria manufacturera mostró una caída del 2,2% en su nivel de actividad, con una fuerte incidencia de la fabricación de prendas de vestir, uno de los rubros más afectados durante el período.





