El economista Juan Carlos de Pablo, uno de los analistas más escuchados por el presidente Javier Milei, analizó la situación económica actual y planteó una visión intermedia entre el optimismo del Gobierno y las advertencias de los sectores más críticos. En declaraciones a LN+, sostuvo que la realidad económica argentina no puede resumirse en extremos y remarcó que conviven sectores en crecimiento con otros que todavía atraviesan dificultades.
Las declaraciones llegaron luego de conocerse que la inflación de abril se ubicó en 2,6% y que distintos indicadores muestran señales de recuperación de la actividad económica. Sin embargo, De Pablo pidió evitar lecturas simplistas y describió el escenario actual como un proceso heterogéneo que impacta de manera distinta según la actividad, la región y el nivel de formalidad de la economía.
“No es ni el velorio generalizado ni la fiesta eterna”, resumió el economista al analizar el presente económico del país.
De Pablo puso el foco en las diferencias entre sectores y regiones
Durante la entrevista, el economista destacó que los datos muestran una mejora en algunos indicadores, aunque aclaró que el crecimiento no se distribuye de manera uniforme.
“Marzo tuvo un fortísimo crecimiento después de una fortísima caída en febrero. La tendencia está marcando cierto crecimiento dentro de una notable heterogeneidad regional y sectorial”, explicó.
En ese sentido, cuestionó las generalizaciones y sostuvo que la economía argentina presenta múltiples realidades simultáneas. Como ejemplo, mencionó los cambios en los hábitos de consumo y el crecimiento del comercio digital.
“Pedí un insumo de oficina por una aplicación y al día siguiente lo tenía en mi casa. En mi barrio también lo venden, pero el comerciante dice que vende cada vez menos. Yo estaba demandando igual, pero de otra manera”, señaló para ilustrar la transformación de los patrones de consumo.
De Pablo consideró que estos cambios son parte de una transformación estructural y advirtió que muchos análisis económicos siguen observando únicamente los canales tradicionales.
También remarcó la importancia de mirar más allá del Área Metropolitana de Buenos Aires. “Si vas al interior es otra música. Vaca Muerta, San Juan, Catamarca también son la Argentina. No seamos porteñomaníacos. Están ocurriendo millones de cosas en el país”, afirmó.
Escepticismo sobre las proyecciones políticas de 2027
El economista también fue consultado sobre las recientes declaraciones del ministro de Economía, Luis Caputo, quien aseguró que en 2027 “la economía se va a llevar puesta a la política” y pronosticó una victoria cómoda de Javier Milei en las próximas elecciones presidenciales.
Ante esa afirmación, De Pablo eligió la cautela y relativizó el impacto que pueden tener hoy esas proyecciones en la sociedad.
“No sé si la gente que mañana tiene que levantarse a tomar decisiones escuchó eso y no sé qué importancia le da. Esto es día a día; las elecciones son el año que viene”, sostuvo.
Su análisis se apoyó en la idea de que la economía cotidiana continúa siendo el principal factor que condiciona las decisiones de empresas, trabajadores y consumidores, por encima de cualquier especulación electoral de largo plazo.
Además, destacó que los indicadores oficiales reflejan comportamientos muy distintos entre la economía formal e informal, así como entre el empleo público y privado, una situación que refuerza la necesidad de analizar cada sector por separado.
Las declaraciones de De Pablo llegan en un momento en el que el Gobierno celebra la desaceleración de la inflación y la recuperación de algunos indicadores económicos, mientras persisten debates sobre la evolución del consumo, el empleo y la distribución de la recuperación en distintas regiones del país.




