La Secretaría de Finanzas a cargo de Pablo Quirno, informó que en la licitación de deuda realizada este viernes adjudicó $7,339 billones, tras recibir ofertas por un total de $7,738 billones. El resultado implica un rollover del 130,2% de los vencimientos programados para la fecha y se traduce en $1,708 billones de financiamiento neto que ingresarán a la cuenta del Tesoro en el Banco Central.
El presidente Milei, festejó la comunicación de Pablo Quirno, y puso: “Datazo”.
Cómo fue la licitación
El menú de instrumentos estuvo conformado por LECAP y BONCAP en pesos y por títulos dólar linked, destinados a cubrir tanto la demanda en moneda local como la de inversores que buscan cobertura cambiaria.
En el segmento en pesos, se destacaron:
- S28N5 (28/11/25): $1,491 billones adjudicados a una tasa efectiva mensual del 3,63% (53,40% TIREA).
- T30E6 (30/01/26): $1,489 billones con un rendimiento del 4,16% TEM (63,11% TIREA).
- S30A6 (30/04/26): $0,418 billones al 3,53% TEM (51,63% TIREA).
- T15E7 (15/01/27): licitación desierta.
En cuanto a los dólar linked, se colocaron:
- D31O5 (31/10/25): $1,327 billones a tasa 0%.
- D28N5 (28/11/25): $1,719 billones con +1,01%.
- TZVD5 (15/12/25): $0,641 billones con +1,25%.
- D30A6 (30/04/26): $0,254 billones con +1,99%.
El contexto
El resultado es clave para el Gobierno de Javier Milei, que busca dar señales de fortaleza en el mercado de deuda en pesos tras semanas de volatilidad cambiaria y presiones sobre los dólares financieros. El rollover por encima del 100% muestra que el Tesoro no solo logró renovar los compromisos que vencían, sino que además consiguió financiamiento adicional.
Este desempeño se enmarca en la estrategia de Luis Caputo, ministro de Economía, de consolidar la curva de deuda en moneda local y, al mismo tiempo, ofrecer instrumentos dólar linked que den tranquilidad a los inversores frente al riesgo devaluatorio.
La licitación también cobra relevancia en el plano político: el Gobierno intenta mostrar capacidad de financiamiento sin recurrir a emisión monetaria, un punto central en su plan de estabilización económica y en las negociaciones con el Fondo Monetario Internacional.
Con este resultado, el Tesoro logra oxígeno de corto plazo, aunque la atención seguirá puesta en las próximas colocaciones y en el desenlace del frente cambiario, donde la brecha y la expectativa de devaluación siguen marcando la agenda.





