El presidente Javier Milei firmó el Decreto 726/2025, publicado este martes en el Boletín Oficial, que reduce a 0% los derechos de exportación para productos de aluminio, acero y sus derivados cuando se destinen a países que aplican aranceles de importación iguales o superiores al 45%. La medida, de carácter transitorio, busca mejorar la competitividad de las exportaciones industriales argentinas y se aplicará hasta el 31 de diciembre de 2025, o hasta que los países en cuestión modifiquen sus gravámenes.
Según los fundamentos del decreto, la decisión se inscribe en las facultades que otorga el artículo 755 del Código Aduanero, que habilita al Poder Ejecutivo a modificar derechos de exportación con el fin de promover el valor agregado nacional, ejecutar la política de comercio exterior y proteger las actividades productivas.
El texto oficial señala que la iniciativa apunta a “fortalecer la capacidad exportadora y dotar de una mayor competitividad a uno de los sectores productivos del país”, en un contexto de proteccionismo internacional que ha afectado la colocación de productos metalúrgicos argentinos en el exterior.
“Diversos países han aplicado aranceles ad valorem de magnitud significativa, restringiendo el acceso de los productos de aluminio y acero al comercio internacional”, explica el decreto, firmado también por el ministro del Interior, Guillermo Francos, y el ministro de Justicia en ejercicio, Mariano Cúneo Libarona.
La Secretaría de Coordinación de Producción del Ministerio de Economía será la encargada de definir los países alcanzados por la medida y de comunicar la nómina a la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (ARCA), que actuará como órgano ejecutor.
El sector siderúrgico y del aluminio es considerado estratégico para la industria nacional, tanto por su aporte al empleo como por su capacidad exportadora. En los últimos años, las ventas externas de ambos rubros se vieron afectadas por la caída de la demanda internacional y las barreras comerciales impuestas por algunos mercados.
Con este decreto, el Gobierno busca alinear su política industrial con los principios de apertura y libertad económica, incentivando las exportaciones con mayor valor agregado y reduciendo la presión fiscal sobre las empresas exportadoras.
El beneficio se mantendrá vigente hasta fin de año o hasta que los países importadores reduzcan sus aranceles por debajo del umbral del 45%, lo que ocurra primero.





