El Comité Evaluador del Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) aprobó este jueves un nuevo proyecto estratégico: la explotación minera de cobre “Los Azules”, ubicado en la provincia de San Juan. Se trata de la primera iniciativa de este tipo en el sector minero bajo el esquema del RIGI, con una inversión estimada en USD 2.700 millones.
Según informó el ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, el emprendimiento generará más de 3.500 puestos de trabajo directos e indirectos, y se espera que aporte exportaciones por unos USD 1.100 millones anuales una vez que alcance su fase de producción plena.
Con la aprobación de Los Azules, ya son ocho los proyectos que cuentan con aval en el marco del RIGI, que en conjunto representan compromisos de inversión por USD 15.700 millones. Entre las iniciativas anteriores destacan proyectos de infraestructura energética, desarrollos en hidrocarburos no convencionales en Vaca Muerta, ampliaciones en transporte de energía y nuevas plantas industriales en distintos puntos del país.
El RIGI, aprobado por el Congreso en 2024, fue diseñado como un esquema de beneficios fiscales, aduaneros y cambiarios para atraer capitales de gran magnitud, con el objetivo de dinamizar sectores estratégicos y generar divisas a través de exportaciones. Desde su lanzamiento, el régimen ha despertado tanto expectativas como críticas: mientras el Gobierno lo presenta como una herramienta clave para estabilizar la macroeconomía y apuntalar el crecimiento, algunos sectores opositores advierten sobre el riesgo de “beneficios excesivos” para las grandes empresas.
El caso de Los Azules es considerado emblemático por el potencial del cobre, un mineral cada vez más demandado en la transición energética global para la fabricación de baterías, autos eléctricos y sistemas de energías renovables. Con este proyecto, San Juan se posiciona como una de las provincias con mayor proyección minera del país.
Caputo celebró la noticia en sus redes sociales y ratificó que el RIGI seguirá siendo un “motor de confianza” para grandes inversiones internacionales. El desafío, reconocen en el sector, será que los proyectos efectivamente se concreten en tiempo y forma, de manera de traducir los anuncios en empleo y dólares genuinos para la economía argentina.





