El Gobierno nacional defendió con énfasis el Acuerdo de Comercio e Inversiones Recíproco entre Argentina y Estados Unidos, al que calificó como un hito histórico y el punto de partida hacia un futuro Tratado de Libre Comercio (TLC) con la principal potencia mundial. Así lo expresó el canciller Pablo Quirno, junto al jefe de Gabinete, Manuel Adorni, durante una conferencia de prensa en la Casa Rosada.
“Este acuerdo muestra y consolida nuestro liderazgo regional y es el fruto de los esfuerzos diplomáticos de esta gestión”, sostuvo Adorni, al remarcar que el entendimiento abre un mercado de más de 340 millones de personas y elimina aranceles recíprocos para 1.675 productos argentinos. Según indicó, esto se traducirá en más exportaciones, mayor inversión y mejores productos para los consumidores locales.
Un acuerdo que impacta en las 24 provincias
Adorni destacó que el alcance del convenio es federal y beneficiará a las 24 provincias. En el plano agroindustrial, subrayó que la apertura ganadera recíproca permitirá que Argentina quintuplicar sus exportaciones de carne hacia Estados Unidos, con impacto directo en provincias ganaderas como Buenos Aires, y en distritos del NEA como Formosa, Misiones, Chaco, Corrientes y Entre Ríos, que podrán exportar productos forestales y de floricultura sin trabas arancelarias.
En el sector industrial, el jefe de Gabinete resaltó la habilitación del mercado estadounidense para medicamentos e insumos médicos argentinos, lo que favorece exportaciones de alto valor agregado y beneficia especialmente a Córdoba y Santa Fe. También mencionó el potencial para provincias mineras como Santa Cruz, San Juan, Mendoza, Jujuy, Salta y Catamarca, en línea con la prioridad estratégica que el acuerdo otorga a los minerales críticos.
“Es un acuerdo para los 47 millones de argentinos”, afirmó Adorni, y contrastó esta política de apertura con decisiones de gobiernos anteriores. En ese sentido, recordó el rechazo al ALCA y sostuvo que ese rumbo derivó en “dos décadas de estancamiento, falta de inversiones y aumento de la pobreza”.
Hacia un tratado de libre comercio con EE.UU.
Por su parte, Quirno subrayó que el acuerdo no es un hecho aislado, sino el resultado de una estrategia consistente de inserción internacional, que incluye avances como los tratados Mercosur–Unión Europea, Mercosur–EFTA y el acuerdo con Singapur, todos en camino al Congreso.
“El acuerdo con Estados Unidos nos da acceso preferencial a un mercado de 340 millones de habitantes, con productos complementarios a su economía”, explicó el canciller, quien destacó además que se trata del primer tratado en América Latina que combina comercio e inversiones. En ese marco, señaló que las inversiones contarán con financiamiento de organismos estadounidenses como el Exim Bank y la Development Finance Corporation (DFC).
Tanto Adorni como Quirno coincidieron en que este entendimiento es el primer paso hacia un Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, la mayor aspiración del Gobierno que encabeza Javier Milei. “Cerrados somos débiles; integrados somos verdaderamente grandes”, sintetizó Adorni, al definir la visión oficial.
El acuerdo será enviado al Congreso de la Nación para su ratificación, aunque seguramente, será para el período de sesiones ordinarias.





