El ministro de Economía, Luis Caputo, brindó un extenso diagnóstico sobre la situación económica del país y defendió el rumbo del Gobierno durante su exposición en el 21° Simposio de Mercado de Capitales y Finanzas Corporativas del IAEF. Allí abordó la inflación, la estrategia de financiamiento, la relación con el FMI y las perspectivas de inversión.
En un contexto de inflación que se mantiene cerca del 3% mensual, el funcionario reconoció dificultades recientes, aunque sostuvo que el proceso de desinflación continuará.
“Más temprano que tarde la inflación va a converger a los guarismos que todos queremos ver”, afirmó.
Inflación: recomposición de precios y factores monetarios
Caputo explicó que la aceleración inflacionaria de los últimos meses responde a una combinación de factores, entre ellos la recomposición de precios relativos y el comportamiento del mercado monetario.
Según detalló, el fenómeno inflacionario está directamente vinculado al equilibrio entre oferta y demanda de pesos. En ese marco, sostuvo que el Gobierno controla la emisión, pero no puede intervenir en la decisión de los ciudadanos de demandar o no moneda local. “Veníamos muy bien hasta junio del año pasado y sufrimos un retroceso en los últimos siete, ocho meses. Hoy por hoy, la mayoría de los argentinos entiende que la inflación es un fenómeno monetario que se da por un desbalance en el mercado monetario, ese desbalance se puede dar por un aumento en la oferta de pesos, por una caída de la demanda o por una combinación de las dos. Uno, como policy maker, puede controlar la oferta, que es lo que hacemos nosotros, pero nosotros no podemos controlar la demanda, no podemos forzarlos a ustedes a tener pesos en el bolsillo si no quieren”, afirmó.
Además, remarcó que algunos aumentos recientes responden a ajustes puntuales en sectores específicos:
“Estamos en un proceso de recomposición de precios relativos y tuvimos impactos puntuales como el de la carne”, explicó.
El ministro también hizo foco en el componente psicológico de la economía argentina, al advertir que el escepticismo social sigue condicionando las expectativas.
“La economía está tremendamente en orden, pero hay muchísima gente que no puede evitar pensar que a Argentina le tiene que ir mal”, señaló.
Estrategia financiera: sin deuda externa y con alternativas más baratas
Uno de los puntos centrales de la exposición fue la política de financiamiento. Caputo descartó que el Gobierno regrese en el corto plazo a los mercados internacionales de deuda, al considerar que existen opciones más convenientes.
Según explicó, el equipo económico prioriza mecanismos alternativos y más baratos para afrontar los compromisos externos.
En ese sentido, reveló que ya cuentan con financiamiento identificado para cubrir vencimientos de capital por aproximadamente US$ 9.000 millones, correspondientes a pagos previstos para julio de este año y enero y julio de 2027.
“Ya contamos con financiamiento para cubrir los próximos tres vencimientos de capital: julio de 2026, enero de 2027 y julio de 2027. Son aproximadamente USD 9.000 millones. No necesitamos acudir al mercado internacional”.
El funcionario destacó que la estrategia apunta a reducir el costo del endeudamiento y consolidar la estabilidad macroeconómica, apoyándose en el superávit fiscal y el desarrollo del mercado local.
Relación con el FMI y confianza internacional
En otro tramo de su exposición, Caputo se refirió al vínculo con el Fondo Monetario Internacional, al que calificó como “muy positivo”.
El ministro aseguró que la relación con el organismo atraviesa un momento de alta confianza, producto del cumplimiento de los objetivos económicos planteados por el Gobierno.
Además, remarcó que el trabajo conjunto busca sostener la estabilidad financiera y avanzar en la consolidación del programa económico.
Inversiones y expectativas: “un boom que no se imagina nadie”
Caputo también se mostró optimista respecto al futuro económico del país, especialmente en materia de inversiones. Tras su participación en la llamada “Argentina Week” en Nueva York, anticipó un escenario de fuerte llegada de capitales.
Según afirmó, el interés internacional está creciendo a partir de las condiciones macroeconómicas actuales.
“Los frutos se van a empezar a ver en el corto plazo, esto es un boom que no se imagina nadie”, sostuvo.
En esa línea, destacó que el rol del Estado es generar un entorno propicio para que el sector privado invierta, sin intervenir en las decisiones empresariales.
El funcionario insistió en que sectores como la energía, la minería y el agro cuentan con un potencial que ahora comienza a activarse gracias a un marco económico más previsible.
El desafío: sostener el rumbo y reconstruir la confianza
A lo largo de su intervención, Caputo reiteró que el principal desafío no es solo económico, sino también de expectativas. En su visión, el orden fiscal y monetario ya está en marcha, pero resta consolidar la confianza de la sociedad y de los mercados.
El ministro defendió la decisión política de evitar crisis para ordenar la macroeconomía, diferenciándose de experiencias anteriores.





