El ministro de Economía, Luis “Toto” Caputo, celebró este martes los resultados fiscales de noviembre de 2025, mes en el que el Sector Público Nacional volvió a mostrar números en positivo y consolidó el superávit primario y financiero, uno de los pilares centrales del programa económico del Gobierno de Javier Milei.
Según informó el propio funcionario a través de sus redes sociales, el Estado nacional registró en noviembre un superávit primario de $2.128.009 millones y un superávit financiero de $599.954 millones, en un contexto de fuerte reducción del gasto real y cambios estructurales en el esquema tributario.
Superávit, ajuste del gasto y comparación con 2023
Caputo subrayó que el resultado financiero de noviembre contrasta de manera contundente con el mismo mes del año pasado. En noviembre de 2023, el sector público había registrado un déficit financiero de $754.956 millones, que equivale a casi $2,65 billones a valores actualizados por inflación.
En paralelo, el gasto primario cayó 14,2% interanual en términos reales, una señal clara del ajuste fiscal aplicado por el Ejecutivo. Sin embargo, el ministro destacó que algunas partidas sociales crecieron por encima de la inflación:
- Jubilaciones y pensiones contributivas: +5,5% interanual
- Asignación Universal para Protección Social: +7,4% interanual
En el acumulado de los primeros once meses del año, el Gobierno informó un superávit primario cercano al 1,7% del PIB y un superávit financiero de alrededor del 0,6% del PIB, cifras que refuerzan la estrategia oficial de equilibrio fiscal.
El ancla fiscal y el impacto en la actividad
El titular del Palacio de Hacienda explicó que los ingresos estuvieron condicionados por una base de comparación elevada debido a ingresos extraordinarios del año anterior, como moratorias impositivas, corrimientos en vencimientos de Ganancias y Bienes Personales, el Impuesto de Regularización de Activos y regímenes especiales sobre patrimonios.
Aun así, Caputo remarcó que el ancla fiscal sigue siendo “un compromiso asumido al inicio de la gestión” y aseguró que se mantendrá en el tiempo. Según el ministro, el orden macroeconómico permitió amortiguar los efectos de la volatilidad política sobre la demanda de dinero y sentar bases para la recuperación.
Como ejemplo, citó el crecimiento del 1,4% del Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) entre julio y septiembre, un dato que el Gobierno interpreta como una señal temprana de estabilización tras el ajuste.





