Los gobernadores peronistas dieron este martes una señal política de alto impacto: decidieron avanzar con una agenda federal propia en el Congreso y asumir un rol protagónico en la conducción de gran parte del bloque legislativo, en una movida que marca distancia de la injerencia directa de la expresidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Bajo el documento titulado “Recuperar la Argentina federal e inclusiva”, los mandatarios provinciales reclamaron una revisión profunda del esquema de federalismo, denunciaron el retiro del Estado nacional de funciones clave y cuestionaron el desfinanciamiento creciente que, aseguran, afecta a las provincias desde hace décadas y se profundizó con el actual Gobierno.
El texto fue suscripto por Axel Kicillof (Buenos Aires), Sergio Ziliotto (La Pampa), Elías Suárez (Santiago del Estero), Gildo Insfrán (Formosa), Ricardo Quintela (La Rioja) y Gustavo Melella (Tierra del Fuego), acompañados por legisladores nacionales de sus distritos.
Un reclamo federal con eje en recursos, obras y servicios
En el documento, los gobernadores sostienen que las provincias quedaron a cargo, “casi en soledad”, de la prestación de servicios públicos esenciales, sin la correspondiente transferencia de recursos. Además, remarcan que la paralización de la obra pública nacional agravó un escenario ya complejo.
El texto pone el foco en la caída histórica de los fondos coparticipables: desde la sanción de la Ley de Coparticipación Federal en 1988, la participación de las provincias habría descendido del 58% al 42%. Según los firmantes, las decisiones del actual Gobierno nacional —incluida la reforma laboral en debate— profundizan ese desequilibrio y generan mayor desfinanciamiento federal.
Frente a este panorama, los mandatarios plantean la necesidad de rediscutir el federalismo como herramienta estratégica para el desarrollo productivo, el trabajo y la inclusión social, y anticipan que impulsarán iniciativas legislativas para frenar cualquier intento de recorte de recursos o derechos provinciales.
Una jugada política que reordena el peronismo
Más allá del contenido económico e institucional, el documento tiene una fuerte lectura política. Con esta decisión, los gobernadores peronistas se colocan al frente de las definiciones estratégicas de una porción clave del bloque en el Congreso, en un gesto que desconoce la conducción directa de Cristina Kirchner y busca construir mayorías desde los territorios.
“Más allá de las pertenencias partidarias o sectoriales”, señalan, la prioridad será conformar acuerdos amplios para defender los intereses provinciales. Al mismo tiempo, advierten que rechazarán cualquier iniciativa que afecte a productores, trabajadores y economías regionales.
El mensaje cierra con una definición de identidad política clara: democracia, división de poderes, igualdad de oportunidades y respeto por los derechos básicos como pilares de una “Argentina posible”.





