Boca Juniors se quedó con el clásico ante San Lorenzo por 2-0, en el Nuevo Gasómetro, por la décima fecha del Torneo Clausura. El encuentro estuvo condicionado por una lluvia torrencial que cayó sobre el Bajo Flores y convirtió el campo de juego en un escenario cada vez más difícil para ambos equipos.
El Xeneize, que llegaba después de haber conseguido la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana ante São Paulo, volvió a demostrar carácter en un partido de mucha intensidad y logró sumar tres puntos importantes fuera de casa.
Una lluvia que fue protagonista
Desde antes del comienzo del encuentro, la lluvia se hizo sentir con fuerza en el estadio Pedro Bidegain. Con el correr de los minutos, el agua ganó protagonismo y complicó la circulación de la pelota, obligando a los jugadores a adaptarse constantemente a las condiciones del terreno.
A pesar del temporal, ambos equipos intentaron mantener su propuesta. Boca buscó hacerse dueño de la pelota y avanzar con Leandro Paredes como eje, mientras San Lorenzo apostó a la velocidad de sus hombres ofensivos para lastimar de contraataque.
Insaurralde dejó a San Lorenzo con diez
El partido tuvo un punto de inflexión cuando Manuel Insaurralde fue expulsado a la media hora de juego. El mediocampista del Ciclón vio la tarjeta roja luego de una dura infracción sobre Santiago Ascacíbar y dejó a su equipo con un jugador menos durante gran parte del clásico.
La expulsión obligó a San Lorenzo a replegarse y le permitió a Boca encontrar mayores espacios para atacar, aunque el estado del campo de juego continuaba dificultando la precisión en los últimos metros.
Boca encontró el primer golpe
Con superioridad numérica, el conjunto de Rodolfo Arruabarrena insistió en campo rival hasta encontrar la apertura del marcador. El Xeneize consiguió ponerse 1-0 y trasladó toda la presión al equipo local, que ya debía afrontar el partido con un hombre menos y bajo una lluvia cada vez más intensa. Lozano aprovechó un centro atrás de Flores y de zurda abrió el marcador.
El gol modificó definitivamente el desarrollo del encuentro: San Lorenzo tuvo que arriesgar y Boca encontró espacios para intentar liquidarlo.
El Xeneize lo cerró bajo el diluvio
En el tramo final, cuando el terreno estaba completamente condicionado por el agua, Boca volvió a golpear con el gol de Merentiel tras el caño excelente de Blanco en la jugada previa y estableció el 2-0 definitivo.
El conjunto de La Ribera manejó los últimos minutos con inteligencia y resistió los intentos de San Lorenzo. La lluvia torrencial fue una protagonista más de un clásico que terminó con Boca celebrando una victoria contundente.
Tres puntos importantes para Boca
El 2-0 le permitió al Xeneize sumar una nueva victoria en el Torneo Clausura y continuar su camino en un momento exigente de la temporada. Después de avanzar a las semifinales de la Copa Sudamericana, Boca volvió a responder en un clásico y consiguió un triunfo que puede resultar importante para sus objetivos en el campeonato.
En una tarde en la que el agua no dio tregua, el Xeneize se adaptó mejor a las condiciones, aprovechó la expulsión de Insaurralde y terminó festejando en el Nuevo Gasómetro.




