Mariano Navone derrotó este domingo a Novak Djokovic por 7-6 (5), 5-7, 4-6, 6-2 y 6-1 en la primera ronda del US Open 2026, en el estadio Arthur Ashe de Nueva York, y consiguió una de las victorias más importantes del tenis argentino en los últimos años. El bonaerense, que llegó al torneo como uno de los jugadores de menor experiencia frente al 24 veces campeón de Grand Slam, remontó un partido de 4 horas y 36 minutos y protagonizó una hazaña que terminó con una marca de más de dos décadas del serbio.
La noche en el Arthur Ashe tenía todos los ingredientes de una función reservada para Djokovic. Más de 20.000 espectadores se acomodaron para acompañar al cuatro veces campeón del US Open, que iniciaba una nueva búsqueda de su título número 25 de Grand Slam. Del otro lado estaba Navone, dispuesto a jugar el partido de su vida.
Y lo hizo.
El argentino comenzó el encuentro sin dejarse intimidar por el escenario ni por la dimensión de su rival. Djokovic consiguió tomar una ventaja inicial, pero Navone reaccionó rápidamente, llevó el primer parcial al tie-break y terminó quedándoselo por 7-6 (5).
El serbio, acostumbrado a dominar este tipo de escenarios, respondió como suele hacerlo. Ganó el segundo set por 7-5 y luego se impuso 6-4 en el tercero. Con Djokovic arriba 2-1 en sets y un quiebre a favor en el cuarto parcial, el partido parecía inclinarse definitivamente hacia el lado del máximo favorito.
Pero allí comenzó otra historia.
Navone resistió, Djokovic sufrió y el argentino se quedó con todo
El cuarto set marcó el punto de inflexión. Djokovic comenzó a mostrar problemas físicos, perdió movilidad y tuvo que recibir atención médica. El calor y la humedad de Nueva York hicieron todavía más exigente una batalla que ya se había extendido durante horas.
El propio Djokovic describió después la situación con crudeza: “Fue una sensación horrible en la cancha”. El serbio contó que tuvo vómitos, calambres y dolores que terminaron afectando seriamente su movilidad. Incluso reconoció que llegó a pensar en abandonar el partido.
Navone, lejos de relajarse ante las dificultades de su rival, mantuvo la concentración y aprovechó cada oportunidad. Se quedó con el cuarto set por 6-2 y obligó a Djokovic a disputar un quinto parcial, algo impensado poco antes.
En el set definitivo, el argentino fue dueño absoluto de la escena. Presionó, sostuvo su intensidad y aprovechó el desgaste físico del serbio para imponerse 6-1. Cuando la última pelota cayó del lado de Djokovic, Navone levantó los brazos y dejó escapar la emoción de quien acaba de cruzar una frontera que parecía demasiado lejana.
“Es increíble. La forma en que jugamos, cinco sets contra el mejor de todos los tiempos. Estoy muy feliz. Esto significa muchísimo para mí. Es un sueño hecho realidad, de verdad, al cien por cien”, expresó el argentino después del partido.
La frase resume la dimensión de la noche.
Porque Navone no solamente derrotó a una leyenda. También lo hizo después de estar contra las cuerdas, con Djokovic liderando 2-1 y un quiebre arriba en el cuarto set. El argentino consiguió así su primera victoria en un partido de cinco sets, después de haber perdido sus cuatro anteriores.
La magnitud de la hazaña también aparece en los números de Djokovic. El serbio no perdía en la primera ronda de un Grand Slam desde el Abierto de Australia 2006, cuando cayó ante Paul Goldstein. Su otra derrota en un debut de Major había sido contra Marat Safin en Australia 2005.
Es decir, durante más de veinte años Djokovic había conseguido superar siempre la primera estación de los cuatro grandes torneos.
Hasta que apareció Navone.
El resultado también representa un nuevo capítulo para el tenis argentino. Djokovic había perdido anteriormente partidos de Grand Slam ante Guillermo Coria y David Nalbandian, pero Navone se convirtió en el primero en derrotarlo sobre una cancha dura en un Major. La victoria adquiere todavía más valor por el contexto y por la remontada conseguida ante uno de los jugadores más grandes de la historia.
Y hay otra particularidad: Djokovic venía de caer ante otro argentino, Thiago Agustín Tirante, en Cincinnati. De este modo, suma dos derrotas consecutivas ante jugadores argentinos en apenas unas semanas.
Para Navone, en cambio, el triunfo abre ahora una puerta que nunca antes había logrado atravesar en Nueva York. El argentino buscará por primera vez alcanzar la tercera ronda del US Open. Su próximo rival saldrá del duelo entre Matteo Berrettini y Stan Wawrinka.
La noche que comenzó con todos mirando a Djokovic terminó hablando de Navone.
El Arthur Ashe esperaba otra exhibición del campeón.
Terminó asistiendo al nacimiento de una hazaña argentina.
Mariano Navone 7-5-4-6-6-2-6-1. Novak Djokovic, eliminado.





