La Delegación Presidencial de la Región Metropolitana de Chile confirmó este jueves que permitirá el ingreso de 2.000 hinchas de Boca Juniors al estadio Claro Arena para el partido ante Universidad Católica, el próximo martes 7 de abril a las 20:30, en Santiago de Chile, por la fase de grupos de la Copa Libertadores, tras la presión de la Conmebol que amenazó con sanciones y hasta cambiar la sede del encuentro.
La decisión revierte la postura inicial que prohibía el público visitante y marca un giro clave en la previa del debut internacional del equipo argentino.
Presión de Conmebol y cambio de postura
El cambio se produjo luego de intensas gestiones entre dirigentes y autoridades. La Conmebol había sido clara en su postura: los clubes deben garantizar un cupo mínimo para hinchas visitantes, lo que generó preocupación en Universidad Católica ante la posibilidad de sanciones deportivas y económicas.
El delegado presidencial Germán Codina explicó las condiciones del acuerdo:
“Vamos a permitir el ingreso de los 2.000 hinchas de Boca siempre que se cumplan estrictamente las condiciones de seguridad”
Además, remarcó que habrá controles adicionales:
“Se garantizará la segregación entre hinchas visitantes y locales, y se exigirá el registro de quienes compren entradas”
También confirmó coordinación con Argentina para evitar el ingreso de personas con antecedentes:
“Nos contactamos con Tribuna Segura para identificar a quienes tengan derecho de admisión”
Seguridad reforzada y tensión previa
La autorización llega en un contexto de preocupación por antecedentes de violencia en partidos internacionales. Por eso, las autoridades chilenas exigieron un fuerte operativo de seguridad dentro y fuera del estadio.
El presidente de Universidad Católica, Juan Tagle, valoró el acuerdo, aunque dejó en claro su postura frente a la imposición:
“Habrá tiempo para discutir con Conmebol por qué sucedió esto”
Sin embargo, destacó el resultado final:
“Encontramos una buena respuesta del gobierno para que el partido se juegue con normalidad”
El estadio Claro Arena, inaugurado en 2025 y con capacidad para 22.000 espectadores, será el escenario del encuentro, ubicado en el barrio de Las Condes, en Santiago.
El trasfondo del conflicto
Inicialmente, Universidad Católica había anunciado que el partido se jugaría sin público visitante por recomendación de las autoridades, lo que generó malestar en Boca, que reclamaba el cupo reglamentario de 2.000 entradas.
El conflicto escaló rápidamente y obligó la intervención de la Conmebol, que dejó en claro que no cumplir con el reglamento podía derivar en sanciones severas.
Finalmente, el acuerdo alcanzado permite que el partido se dispute en Chile, con presencia de hinchas argentinos, aunque bajo estrictas condiciones de seguridad.





