El argentino Tomás Etcheverry cayó este jueves ante el número uno del mundo, Carlos Alcaraz, por 6-1, 4-6 y 6-3 en los octavos de final del Masters 1000 de Montecarlo, en un partido que duró 2 horas y 23 minutos y que mostró una gran reacción del argentino tras un inicio adverso.
De un arranque duro a una reacción de alto nivel
El primer set fue completamente favorable al español, que se lo llevó por 6-1 en apenas 26 minutos, marcando claras diferencias desde el inicio. Sin embargo, lejos de derrumbarse, Etcheverry cambió radicalmente su actitud en el segundo parcial.
Desde el arranque del set, el argentino elevó su nivel, mejoró su movilidad y encontró mayor precisión en sus golpes. Así logró igualar el partido y forzar un tercer set ante uno de los mejores jugadores del circuito.
El propio Alcaraz reconoció el nivel de su rival al final del encuentro: “Te felicito por lo bien que jugaste”, en un gesto que reflejó la paridad del duelo más allá del resultado.
Un cierre ajustado que deja señales positivas
En el set definitivo, el partido fue mucho más equilibrado y disputado punto a punto. Etcheverry tuvo momentos de gran tenis, pero pequeños detalles inclinaron la balanza a favor del español, que logró cerrar el encuentro por 6-3.
Más allá de la derrota, la actuación del argentino dejó una imagen muy positiva. Durante largos pasajes del partido, logró incomodar al número uno del mundo y demostrar su crecimiento en el circuito. Fue un partidazo, por el nivel exhibido por ambos jugadores.
Un paso adelante para el argentino
Aunque no pudo avanzar, Etcheverry confirmó su evolución y su competitividad en torneos de máxima exigencia. Su reacción tras un primer set adverso y su capacidad para llevar el partido a un tercer parcial ante Alcaraz refuerzan su presente en el circuito. Además, viene de obtener el título en Rio de Janeiro y tener una muy buena presentación en Miami e Indian Wells.





