La guerra en Medio Oriente empieza a impactar también en el mundo del deporte. Irán amenazó con no participar en la próxima Copa del Mundo, pese a que ya logró su clasificación, en medio de la escalada del conflicto con Estados Unidos e Israel.
La decisión pone en crisis los intentos de la FIFA por mantener al fútbol al margen de la disputa geopolítica. El propio presidente del organismo, Gianni Infantino, reveló que mantuvo conversaciones con el presidente estadounidense Donald Trump para asegurar la presencia del seleccionado iraní en el torneo que se disputará en Estados Unidos.
“Hablé con Trump sobre la situación actual en Irán y el hecho de que el equipo iraní se ha clasificado para participar en la Copa Mundial”, explicó Infantino.
El dirigente aseguró que desde Washington existe disposición para que el equipo asiático participe del certamen, pese al conflicto.
“El presidente Trump reiteró que el equipo iraní, por supuesto, es bienvenido a competir en el torneo en Estados Unidos”, señaló el titular de la FIFA.
Infantino remarcó además el rol que puede tener el fútbol en medio de un escenario internacional convulsionado. “Todos necesitamos un evento como la Copa Mundial de la FIFA para unir a la gente ahora más que nunca”, agregó.
La respuesta del gobierno iraní
Sin embargo, desde Teherán la postura oficial es completamente distinta. El ministro de Deportes de Irán, Ahmad Doyanmali, dejó abierta la posibilidad de que el país decida no participar del torneo en señal de protesta.
En declaraciones a la agencia alemana DPA, el funcionario aseguró que el contexto político y militar hace imposible la participación del seleccionado.
“Dado que este gobierno corrupto ha asesinado a nuestro líder, no hay condiciones en las que podamos participar en la Copa del Mundo”, afirmó.
El ministro también vinculó la decisión con el impacto humano del conflicto.
“Se nos han impuesto dos guerras en ocho o nueve meses y varios miles de nuestros ciudadanos han sido asesinados”, sostuvo.
La posible ausencia de Irán en la Copa del Mundo representaría un hecho sin precedentes recientes en el fútbol internacional, especialmente considerando que el seleccionado ya consiguió su clasificación deportiva.





