El gran premio de Bélgica no fue el escenario de redención que Franco Colapinto esperaba. Tras una clasificación adversa y una sprint sin margen de maniobra, el piloto argentino no logró revertir su situación en la carrera principal disputada este domingo en el mítico circuito de Spa-Francorchamps. Finalizó en la posición 19, sin sumar puntos y evidenciando nuevamente las limitaciones de su Alpine A525.
La jornada comenzó con complicaciones. La intensa lluvia que azotó la región obligó a retrasar la largada más de 80 minutos y a iniciar la competencia detrás del coche de seguridad.Recién en la vuelta 5 se dio la bandera verde, en condiciones aún inestables y con neumáticos de lluvia plena para casi todo el pelotón.
Colapinto partió desde la posición 17. Aún así, desde el arranque le costo encontrar el ritmo competitivo, y no logró aprovechar los cambios de clima ni las estrategias cruzadas con neumáticos para escalar posiciones. Completó las 44 vueltas y cruzó la meta en el puesto 19, a +1:35.250 de Oscar Piastri.

A lo largo de la carrera, el argentino se mantuvo en una lucha secundaria en el fondo de la parrilla. Pese a no cometer errores visibles no protagonizar incidentes, su ritmo fue insuficiente para progresar en una pista exigente y con pocos lugares de sobrepaso. Solo superó a Isack Hadjar, quien finalizó una vuelta detrás.
La victoria fue para Oscar Piastri, seguido de Lando Norris, completando un doble podio para McLaren. Charles Leclerc ocupó el último escalón del podio, mientras que Max Verstappen, relegado por estrategia y ritmo, finalizó cuarto.
El balance del fin de semana para el argentino es claro: sin ritmo ni herramientas para competir en igualdad de condiciones.Sumó otro gran premio en blanco. Spa, con sus curvas rápidas, desniveles y condiciones climáticas cambiantes, fue implacable con quienes no llegaron con una base solida desde lo técnico.
El argentino cerró así su actuación en Bélgica sin puntos u con una nueva muestra de que el Alpine necesita una mejora urgente si quiere aspirar a competir más allá del fondo del pelotón.





