La ilusión argentina en la Copa Davis se apagó de la forma más cruel. Después de un partido vibrante, tenso y lleno de momentos épicos, la dupla integrada por Horacio Zeballos y Andrés Molteni cayó por 11-9 en un tie-break dramático ante Kevin Krawietz y Tim Puetz, y Alemania avanzó a las semifinales tras quedarse con la serie por 2-1.
Fue un partido de más de dos horas y diez minutos, repleto de giros emotivos y puntos memorables, donde Argentina levantó cinco match points y llegó a tener una oportunidad propia para cerrar la serie. Pero, finalmente, la frialdad alemana en los momentos decisivos terminó inclinando la balanza.
Un final electrizante que se definió por detalles
Con Molteni al saque en el desenlace, Krawietz conectó una devolución letal que dejó el punto 15-30 y puso a Alemania a dos pasos de la clasificación. Los argentinos respondieron con dos servicios impecables de “Molto”, logrando estirar la definición hacia un tie-break que se jugó “a todo o nada”.
El desempate fue una verdadera montaña rusa. Argentina salvó match points, Alemania hizo lo propio y las tribunas vivieron al borde del ataque de nervios. Ya en 9-9, Zeballos y Molteni tuvieron una pelota para ganar la serie, pero no pudieron aprovecharla. En la acción siguiente, un error mínimo inclinó definitivamente el final para los germanos.
Un duelo vibrante desde el comienzo
La tensión del set final había empezado mucho antes. Contra las cuerdas, con el saque de Zeballos en 30-30, Argentina escapó gracias a una devolución alemana que dio en la espalda de Puetz, y luego Molteni definió en la red para igualar 5-5.
A partir de allí, cada game fue una batalla. Molteni sostuvo en cero (4-4), los alemanes respondieron con jerarquía y la madrugada en Bologna se volvió un escenario perfecto para un partido inolvidable.
Alemania supo resistir el dominio argentino del primer set
Argentina había comenzado mejor la jornada. Zeballos mostró solidez con el servicio y Molteni brilló en la red para llevarse el primer set por 6-4, con un quiebre clave y un juego colectivo muy fino. Sin embargo, en el segundo set, Alemania ajustó detalles: Puetz se adueñó de su saque y Krawietz aprovechó algunas dudas argentinas en la devolución para igualar el partido.
Un final amargo, pero una actuación de enorme carácter
A pesar de la derrota, la dupla albiceleste dejó una imagen de coraje, solidez y espíritu competitivo. Levantar cinco match points en una serie de cuartos de final de Copa Davis y quedar tan cerca de la victoria habla de un nivel altísimo.
El sueño de las semifinales quedó truncado por detalles mínimos, pero Argentina se fue entre aplausos y con la sensación de haber ofrecido una de las mejores funciones de la jornada en Bologna.





