El Gobierno acelera las negociaciones políticas para garantizar la aprobación del Presupuesto 2026 y de las reformas laboral, impositiva y penal que impulsa Javier Milei. Con ese objetivo, el ministro del Interior, Diego Santilli, viaja este viernes a Santiago del Estero para reunirse a las 11 con el gobernador Gerardo Zamora, una figura clave por su peso territorial y legislativo.
La Casa Rosada apuesta a resquebrajar el bloque de Unión por la Patria (UP) y sumar voluntades de gobernadores que, aunque fueron aliados del kirchnerismo, hoy muestran distanciamiento y margen para negociar.
Los gobernadores, protagonistas de la pulseada legislativa
El encuentro con Zamora llega en un momento en el que los gobernadores del Norte Grande elevan su presión sobre el Ejecutivo. En una cumbre extensa realizada en Santiago del Estero, los diez mandatarios de la región reclamaron una reunión urgente con Milei y plantearon una agenda de demandas históricas: desde la devolución del 1% de coparticipación a La Rioja hasta el reconocimiento de deudas previsionales para Chaco, Formosa, Misiones y Corrientes.
El mensaje fue claro: sin respuesta a los reclamos, no habrá apoyo automático. Y esa postura, compartida incluso por gobernadores aliados o dialoguistas, le agrega tensión a la estrategia legislativa del Gobierno.
Jalil y el bloque catamarqueño, otra pieza en juego
Uno de los protagonistas de este nuevo mapa político es Raúl Jalil, gobernador de Catamarca y presidente pro témpore del bloque norteño. El mandatario dejó en claro que los gobernadores necesitan margen para negociar de manera directa con el Gobierno nacional y hasta elogió medidas como el RIGI, resistido por buena parte del peronismo.
En el Congreso, la mirada está puesta sobre los cuatro diputados catamarqueños, que podrían armar un bloque propio y dejar a UP al borde de perder la primera minoría parlamentaria. El jefe del bloque peronista, Germán Martínez, intenta contenerlos para evitar una fractura que sería letal en términos de poder.
El factor Zamora: siete diputados, tres senadores y una definición estratégica
Zamora, histórico aliado del kirchnerismo pero hoy más distante, controla siete diputados y tres senadores que resultan fundamentales para cualquier votación ajustada. Además, asumirá su banca en la Cámara alta el 10 de diciembre, con un rol determinante en el nuevo tablero político.
En el oficialismo confían en que el santiagueño podría formar un bloque propio o al menos tomar distancia del kirchnerismo duro, lo que permitiría al Gobierno avanzar en su objetivo de disputar la primera minoría legislativa a UP. Su apoyo fue clave para la aprobación de la Ley Bases y Santilli busca reactivar ese puente político.
El encuentro se realizará a las 11 en la Casa de Gobierno provincial, donde también participará el gobernador electo Elías Suárez.
Una gira federal para consolidar apoyos
Luego de la escala en Santiago del Estero, Santilli continuará su gira por las provincias. El martes visitará Misiones para reunirse con Hugo Passalacqua y con el conductor político de la provincia, Carlos Rovira, que comandan un bloque de seis legisladores muy codiciado por el Gobierno.
Tras esa reunión, al ministro le quedarán solo seis mandatarios para completar la primera ronda con los 20 gobernadores que firmaron el Pacto de Mayo: Claudio Vidal (Santa Cruz), Sergio Ziliotto (La Pampa), Claudio Poggi (San Luis), Maximiliano Pullaro (Santa Fe), Gustavo Valdés (Corrientes) y Jorge Macri (CABA).
Un tablero que puede cambiar de un día para el otro
Las próximas semanas serán decisivas. Si Santilli consigue sumar a Zamora y atraer a legisladores catamarqueños o misioneros, el oficialismo podría arrebatarle a UP la primera minoría en Diputados y fortalecer su margen para aprobar las reformas.





