La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) emitió este jueves un extenso comunicado en el que rechazó la decisión de la Inspección General de Justicia (IGJ) de avanzar con la designación de veedores en la entidad. En el texto, firmado por su presidente Claudio “Chiqui” Tapia, la conducción del fútbol argentino cuestionó los fundamentos de la medida y anunció que presentará recursos judiciales para dejarla sin efecto.
La IGJ había señalado la existencia de “graves irregularidades” en la institución. Sin embargo, desde la AFA sostienen que la propia resolución reconoce que la veeduría “no implica sanción ni interferencia en la administración”, lo que —según argumentan— genera una contradicción central.
La disputa por balances y domicilio legal
En su comunicado, la AFA rechazó la acusación de falta de presentación de balances y afirmó que los ejercicios 2017 a 2024 fueron entregados en tiempo y forma, y que se encuentran dentro de un procedimiento administrativo ordinario con “vistas pendientes”.
La entidad también defendió el cambio de domicilio legal a la provincia de Buenos Aires, aprobado por la Dirección Provincial de Personas Jurídicas, y sostuvo que cualquier conflicto de competencia debe resolverse en la Justicia y no mediante una medida unilateral.
En uno de los pasajes más duros, la conducción del fútbol argentino afirmó: “No hay peor contradicción que aquella que destruye la propia premisa del acto. Si no hay sanción, no hay gravedad”.
Asimismo, cuestionó la calificación pública de “graves irregularidades” y señaló que esa descripción no se condice con un proceso administrativo en curso.
Acusaciones de trasfondo político
La AFA fue más allá y vinculó la medida con la discusión sobre las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD), una iniciativa promovida por sectores del oficialismo nacional. En ese marco, interpretó que la veeduría busca debilitar el modelo asociativo de clubes.
En el comunicado, la entidad aseguró: “La AFA no será sometida a una veeduría ilegítima, fundada en hechos falsos o tergiversados y dictada con una finalidad política ajena a la ley”.

Además, anunció que recurrirá a la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil y, de ser necesario, a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para impugnar la decisión.
El texto concluye con una defensa enfática del modelo tradicional del fútbol argentino y un mensaje dirigido a socios e hinchas: “El fútbol argentino es del pueblo. Y el pueblo no se vende”.
El comunicado, está firmado por Claudio Tapia.





