Un verdadero susto vivió la diputada nacional Rocío Bonacci (La Libertad Avanza) y su padre, el dirigente rosarino José Bonacci, cuando el auto oficial de la Cámara de Diputados en el que viajaban se despistó en plena autopista Rosario–Buenos Aires y terminó en un campo cercano a Ramallo. Su padre, José Bonacci, quien también iba con ella, contó detalles a Cadena 3 Rosario.

El vehículo, un Nissan Sentra conducido por un chofer oficial, perdió el control tras lo que habría sido un episodio de apnea al volante. “El chofer se quedó dormido. Tiene una cintura muy grande, está gordito, evidentemente no es correctamente revisado”, denunció José Bonacci, todavía conmocionado por el episodio. “El chofer tuvo apnea, se durmió, pero no es la primera vez que sucede esto, en el sentido de que siempre tienen un manejo peligroso, a 160 kilómetros por hora”.
Ambos fueron derivados de urgencia al Hospital de Ramallo, junto con el conductor, aunque por suerte las heridas no revistieron gravedad. Están fuera de peligro.
Velocidad y quejas previas
El exconcejal relató que su hija ya había advertido en reiteradas ocasiones sobre la forma peligrosa en que manejan los choferes oficiales: “Siempre van a 160 kilómetros por hora. Rocío lo mencionó varias veces, hasta por escrito, y nunca le dieron bola”, lanzó.
Según el dirigente, el accidente ocurrió cuando el auto “se comió una zanja y despistó”. Pese al violento impacto, los tres ocupantes pudieron salir con vida.
El susto no pasó desapercibido en el entorno político, ya que el accidente volvió a poner sobre la mesa los cuestionamientos a los protocolos de control y seguridad de los choferes de la Cámara de Diputados.





