Una nueva protesta policial se desarrolló frente a la Jefatura de la Unidad Regional II, en el sur de Rosario, luego del anuncio de un plan de mejoras laborales para la Policía de Santa Fe. En medio de un clima de fuerte tensión, el Gobierno provincial aseguró que no hubo acuartelamiento, que el patrullaje se mantuvo activo durante toda la madrugada y que no se registraron delitos sin respuesta policial.
La manifestación, vinculada principalmente a reclamos salariales y condiciones laborales, incluyó la quema de cubiertas sobre avenida Ovidio Lagos, lo que derivó en un importante operativo de seguridad para evitar el bloqueo del ingreso y egreso de los móviles policiales.
Tensión en la Jefatura y operativo de seguridad
Durante la madrugada y las primeras horas de este martes, grupos de combate fueron desplegados para custodiar el portón de la sede policial. A primera hora del día, una gran cantidad de patrulleros y motocicletas se ubicaron en el cruce de Ovidio Lagos y Gutiérrez, en sentido norte.
El Centro Integrado de Operaciones Rosario (CIOR) informó un corte total del tránsito en ambos sentidos y recomendó evitar la zona en el inicio de la jornada laboral.
Desde el Ejecutivo provincial remarcaron que, pese al escenario conflictivo, el servicio de seguridad no se vio resentido. Incluso, mientras se desarrollaba la protesta, la policía llevó adelante un procedimiento en Aborígenes Argentinos al 6300, que terminó con un menor detenido y el secuestro de un arma de fuego.
El Gobierno anticipa sanciones
El ministro de Seguridad Pablo Cococcioni, confirmó que se aplicarán “duras sanciones al menos a 20 agentes que han abandonado sus funciones. No hablamos de todos los que participaron en la protesta. Estos son los casos graves y extremos. Gente que quiso bloquear las salidas del patrullero, y gente que abandonó el servicio“. Según se informó, en la protesta participaron personas encapuchadas y algunas con barbijos, entre ellas familiares de efectivos desplazados durante la actual gestión del Ministerio de Justicia y Seguridad.
Varios de esos policías, indicaron fuentes oficiales, se encuentran imputados y bajo prisión preventiva, lo que también alimentó el malestar expresado frente a la Jefatura.
El ministro agregó: “Creo que esta política quiere golpear a la política de Seguridad que estamos llevando, que es muy exitosa”.
La palabra del abogado de los policías
El abogado Gabriel Sarla, representante de los efectivos que se manifestaron, habló con Cadena 3 Rosario y brindó una versión crítica de lo ocurrido durante la noche.
“El conflicto tomó una escala que no queríamos. Desde el miércoles llevamos un reclamo pacífico en la vereda. Anoche hubo un hecho desafortunado: el jefe policial Maldonado, en un momento de arrebato y locura, decidió reprimir a compañeros y familiares”, afirmó.
Sarla denunció además que hubo personas heridas durante el operativo:
“Hay una embarazada afectada con gas pimienta y una mujer grande herida. Los policías tuvieron que defender a sus familiares”, sostuvo.
Reclamos de fondo
Según el letrado, el conflicto no se limita al salario. En ese sentido, explicó:
“El reclamo empezó por la falta de tratamiento psicológico para las fuerzas. Hay problemas de sueño, deben hacer adicionales porque no llegan a mitad de mes con el sueldo y pasan semanas sin ver a sus hijos”.
Además, cuestionó el alcance del paquete de mejoras anunciado por el gobierno provincial:
“Solicitamos que el aumento sea para toda la policía y no para algunos. Salieron con medidas de un momento para otro e intentaron dividir”, concluyó.





