En el marco de la Feria Internacional de Turismo, con motivo del Día Mundial del Turismo, el presidente Javier Milei ofreció un extenso discurso en el que delineó su visión para potenciar uno de los sectores más estratégicos de la economía argentina.
“Nosotros vinimos a hacer algo distinto: no empezar a construir la casa por el techo, sino a sentar las bases del crecimiento a largo plazo. Ahora que los cimientos están firmes, es momento de empezar a ver los frutos de nuestro esfuerzo”, aseguró Milei ante un auditorio compuesto por empresarios, operadores turísticos y autoridades nacionales.
El mandatario destacó las condiciones naturales y humanas que hacen de Argentina un destino único: “Contamos con un capital humano de primer nivel, reconocido por su hospitalidad y calidad de servicio; tenemos costas, selvas, desiertos, cañones y montañas. Nuestra diversidad gastronómica y ecosistemas nos brindan la capacidad de generar materia prima de manera sostenida. Con estas condiciones, podríamos tener un sector turístico veinte veces más grande que el actual”.
Milei señaló que, para aprovechar este potencial, se requiere inversión en infraestructura, conectividad aérea, rutas y servicios turísticos de calidad. “Nuestra gestión ya puso en marcha políticas de regulación del sector aerocomercial, generando mayor conectividad tanto a nivel nacional como internacional. También facilitamos el ingreso de turistas eliminando visas y trámites burocráticos para mercados estratégicos”, destacó.
El presidente remarcó que la estabilidad macroeconómica es clave para que el turismo crezca de manera sostenible: “Se necesita estabilidad para proyectar inversiones a 10, 20 o 30 años. También es imprescindible mejorar la competitividad del sector mediante reformas laborales y fiscales que permitan a los emprendimientos ser rentables y crecer”.
El Presidente remarcó que, en ese contexto, “tenemos claro que la solución no es volver al catastrófico sendero de las devaluaciones recurrentes” ni “tampoco inflar artificialmente la demanda emitiendo pesos a mansalva o imponiendo regulaciones que fuercen a la gente a vacacionar en el país”.
En ese sentido, criticó el modelo de subsidios permanentes: “El turismo no necesita excusas para desarrollarse, sino oportunidades reales. Si seguimos con la imprevisibilidad macroeconómica y la sobrecarga regulatoria, impedimos que el sector invierta, crezca y aprenda de la experiencia. Los subsidios eternos terminan generando un círculo vicioso que perjudica tanto a trabajadores como a capital”.
Milei concluyó su discurso reafirmando el compromiso de su gobierno con la disciplina fiscal y la competitividad: “Una vez que terminemos de ordenar la macroeconomía, la microeconomía despegará como nunca antes. La estabilidad, la reducción de impuestos y regulaciones no son un capricho, son la base para hacer de Argentina un país rico y próspero”.
El presidente cerró su intervención con un llamado a la acción: “Estamos cada vez más cerca de sacar al país del fondo. Hagamos que todo este esfuerzo valga la pena y llevemos a Argentina a ser un referente turístico a nivel mundial”.





