El presidente argentino Javier Milei será distinguido por su par israelí, Isaac Herzog, con la Medalla Presidencial de Honor, la máxima condecoración civil del Estado de Israel, durante su próxima visita oficial a ese país, en el marco de los 78 años de la independencia israelí. El anuncio fue realizado por la oficina del mandatario israelí, que destacó el respaldo político, diplomático y simbólico del presidente argentino desde su asunción en 2023.
La ceremonia se llevará a cabo en la Residencia Presidencial en Jerusalén y se inscribe en una agenda que incluirá también la inauguración de la embajada argentina en esa ciudad y la participación de Milei en los actos oficiales del Día de la Independencia, donde encenderá una antorcha en homenaje.
El reconocimiento fue recomendado por unanimidad por el comité asesor presidido por el ex juez de la Corte Suprema Yoram Danziger, que evaluó el rol del mandatario argentino en el escenario internacional y su alineamiento con Israel en momentos de alta tensión geopolítica.
Un respaldo político explícito y sostenido
Desde el gobierno israelí subrayaron que Milei ha mantenido un posicionamiento firme y sin ambigüedades. En ese sentido, el presidente Isaac Herzog afirmó: “El presidente Milei representa un liderazgo audaz y persigue una política clara e inequívoca de estar al lado del Estado de Israel”.
El mandatario israelí también recordó el impacto simbólico de la primera visita oficial de Milei al país en 2024, en medio del conflicto abierto tras los ataques del 7 de octubre. “Ofreció una amistad valiente y una asociación genuina en algunos de los momentos más difíciles que hemos conocido jamás”, señaló.
Además, Herzog remarcó el componente personal del vínculo: “Él guarda un lugar cálido en su corazón para el pueblo de Israel”, en una declaración que refuerza el carácter político e ideológico de la relación bilateral.
El reconocimiento también pone en valor decisiones concretas del gobierno argentino, como el traslado de la embajada a Jerusalén, una medida con fuerte peso diplomático, así como el acompañamiento a las familias de los rehenes y la condena explícita al antisemitismo.





