La Confederación General del Trabajo (CGT) realizó este jueves una demostración de fuerza en Plaza de Mayo para rechazar el proyecto de reforma laboral impulsado por el gobierno de Javier Milei. Con fuertes discursos y duras críticas al oficialismo, la central sindical dejó un mensaje claro: si la iniciativa avanza en el Congreso, el conflicto escalará hacia un paro nacional.
El acto reunió a todo el Consejo Directivo de la CGT, acompañado por ambas CTA, organizaciones sociales y dirigentes políticos del peronismo. La protesta se dio mientras el Senado debate el proyecto de “modernización laboral”, que para el movimiento obrero implica un retroceso histórico en derechos conquistados.
“No quieren más trabajo, quieren menos derechos”
El secretario general de la CGT, Jorge Sola, fue el encargado de cerrar el acto con un discurso en el que llamó a profundizar el plan de lucha y a “volver a emocionar con la bandera de la justicia social” para construir una alternativa política. En ese marco, advirtió que el proyecto oficial “busca cercenar derechos” y no genera empleo genuino.
“El empleo lo crea la actividad productiva, y este Gobierno tiene una deuda con los argentinos: generar más y mejor trabajo”, sostuvo Sola, quien también cuestionó el Presupuesto enviado al Congreso por “atacar áreas sensibles como discapacidad, salud y educación”.
En la misma línea, el cosecretario general Octavio Argüello fue tajante al afirmar que la CGT le dice “rotundamente no” a una reforma que calificó de “entreguista”. “Es mentira que se genere más empleo quitando derechos y obligando a trabajar más horas”, alertó, y lanzó una advertencia directa al Senado: “Ojo con lo que hacen, porque el pueblo se los va a demandar”.
Plan de lucha y advertencia de paro nacional
Durante la movilización, Andrés Rodríguez (UPCN) y Cristian Jerónimo coincidieron en que el proyecto está redactado a favor de las grandes corporaciones y no contempla a las pymes ni a los trabajadores. Además, rechazaron medidas como la reducción del costo de las indemnizaciones, el banco de horas y las restricciones al derecho de huelga.
Sola recordó que iniciativas similares “ya fracasaron” en otras etapas de la historia argentina y remarcó: “No queremos menos derechos: queremos más trabajo, más dignidad y mejores salarios”. En ese contexto, confirmó que la marcha es solo el inicio de un plan de lucha que podría culminar en un paro nacional si el Gobierno no retrocede.





