Tan solo horas después del traspié en la Cámara de Diputados, donde el oficialismo no logró avanzar con la derogación de las leyes de financiamiento universitario y emergencia en discapacidad, el Gobierno nacional activó su mesa política para redefinir la estrategia legislativa. El objetivo inmediato: encontrar en el Senado una vía alternativa para insistir con esos puntos dentro del debate del Presupuesto 2026. El mismo, se tratará en la Cámara Alta el 26 de Diciembre.
Mientras tanto, el 10 de Febrero, se tratará la Reforma Laboral en el Senado. El gobierno tratará de calmar los ánimos del bloque del PRO, que cuenta con 12 legisladores, que serán muy importantes para aprobar las leyes.
La reunión se realizó este jueves por la tarde en el Ministerio del Interior y contó con la presencia de figuras clave del Gabinete y del armado político libertario. En un clima marcado por tensiones parlamentarias y una masiva movilización sindical en las calles, el oficialismo evaluó los pasos a seguir tras una madrugada adversa en el Congreso.
La apuesta del Gobierno tras la votación en Diputados
Durante el encuentro, los principales referentes coincidieron en que el proyecto de Presupuesto aprobado en Diputados quedó “incompleto” al perder artículos considerados centrales. Por eso, la estrategia ahora apunta a utilizar el debate en la Cámara alta para incorporar modificaciones vinculadas al financiamiento universitario y a la emergencia en discapacidad, aunque con una redacción distinta para evitar objeciones constitucionales.
Si bien reconocen que no pueden insistir con los mismos textos rechazados, en la Casa Rosada sostienen que todavía hay margen para introducir alternativas que permitan cumplir con los objetivos fiscales del Ejecutivo. El desafío es el tiempo: el oficialismo necesita dictamen en comisión y avanzar rápidamente para llegar al recinto antes de fin de mes, en el límite de las sesiones extraordinarias.
Un escenario político tenso y negociaciones abiertas
El rediseño de la estrategia legislativa se da en un contexto complejo. Varios aliados habituales del Gobierno votaron en contra de artículos clave y cuestionaron duramente la designación de autoridades en la Auditoría General de la Nación, a la que calificaron como inconstitucional. A eso se sumó la presión en la calle, con una multitudinaria marcha de la CGT contra la reforma laboral y otras iniciativas oficiales.
Pese a ese escenario, en el Ejecutivo destacaron como un logro haber conseguido la media sanción del Presupuesto 2026, al que consideran una herramienta central para sostener el equilibrio fiscal y dar previsibilidad económica. Según remarcan, la aprobación fue bien recibida por los mercados y refuerza la hoja de ruta del Gobierno hacia una segunda etapa de reformas estructurales.
Con el foco puesto ahora en el Senado, el oficialismo enfrenta una negociación contrarreloj, en la que buscará recomponer apoyos y evitar que el revés en Diputados se transforme en un freno definitivo a su agenda económica y política.





