Kristalina Georgieva culminó su visita a la Argentina, donde se reunió durante varios días de manera consecutiva con altos funcionarios del gobierno, entre ellos, el Presidente de la Nación, Javier Milei.
Mediante una extensa reflexión, la titular del Fondo Monetario Internacional, elogió la actualidad económica del país y se mostró optimista de cara al futuro.
La carta de Kristalina Georgieva
“Para un país que ha dedicado gran parte de su historia reciente a centrarse en la próxima crisis, el cambio de enfoque hacia un horizonte más amplio fue, en mi opinión, la señal más alentadora de todas” señala el comunicado en un apartado.
Posteriormente, explica: “Hace apenas dos años y medio, Argentina atravesaba uno de los momentos económicos más difíciles de su historia moderna. El gobierno registraba déficits constantes. La inflación superaba el 200 por ciento. La economía se contraía. La pobreza había superado el 50 por ciento. Las familias veían cómo disminuía el valor de sus salarios y ahorros. A las empresas les resultaba difícil planificar más allá de las próximas semanas”.
Aunque agrega: “Hoy en día, la situación es muy diferente. Argentina ha registrado superávits fiscales primarios por segundo año consecutivo, algo inédito en 15 años. La economía está creciendo. La inflación se ha reducido a alrededor del 30 por ciento. La pobreza ha disminuido”.
“Además, ya se han aprobado proyectos de inversión por más de 45 mil millones de dólares en el marco del programa de incentivos a la inversión de Argentina. Estos logros reflejan el compromiso con la estabilidad y las decididas políticas del gobierno de Javier Milei y, sobre todo, la perseverancia del pueblo argentino” expresa elogiando al mandatario nacional.
Sobre el futuro
“La economía global se está volviendo más incierta. Los patrones comerciales están cambiando. Las tensiones geopolíticas siguen siendo elevadas. La inteligencia artificial está transformando las industrias y los mercados laborales a una velocidad asombrosa. El capital es cada vez más selectivo y fluye hacia países que combinan políticas sólidas con instituciones predecibles” prosigue el documento.
En este sentido, enfatiza: “En este contexto, la estabilidad macroeconómica no es solo deseable, sino un requisito indispensable para atraer inversiones, crear empleo y mantener la competitividad”.





