El peronismo bonaerense terminó de sellar un acuerdo político clave que despeja el escenario de una interna partidaria y ordena su conducción: el gobernador Axel Kicillof será el nuevo presidente del Partido Justicialista de la provincia de Buenos Aires, con la vicegobernadora Verónica Magario como vicepresidenta primera.
El entendimiento fue alcanzado tras intensas negociaciones entre los principales negociadores del Movimiento Derecho al Futuro (MDF) y La Cámpora.
Según confirmaron voceros partidarios, el acuerdo establece que el sector que responde al gobernador tendrá mayoría tanto en el Consejo del PJ como en el Congreso partidario, aunque todavía se ultiman los detalles finos de la integración. Con ese esquema, las partes coincidieron en avanzar con una lista única, que será formalizada antes del mediodía de este sábado y rubricada por los consejeros este domingo.
Un acuerdo político para ordenar la interna
La designación de Kicillof y Magario forma parte de un entendimiento más amplio que involucra al cristinismo, La Cámpora, intendentes, sindicatos y movimientos sociales. El objetivo central es mostrar un peronismo alineado detrás de la gestión provincial frente al gobierno nacional y evitar una disputa interna que todos los sectores veían como riesgosa y potencialmente caótica.
El gobernador aceptó asumir la conducción partidaria luego de que Máximo Kirchner dejara trascender su decisión de correrse de la presidencia del PJ bonaerense y propusiera públicamente a Kicillof como sucesor. Esa señal, impulsada —según admiten en ambos campamentos— por una definición política de Cristina Fernández de Kirchner, buscó descomprimir la interna y evitar una elección partidaria de final incierto y baja participación.
En un primer momento, la propuesta generó ruido en el entorno del gobernador, donde molestó que el ofrecimiento se conociera por los medios y no por los canales políticos formales. Sin embargo, con el correr de los días y el avance de las conversaciones entre delegados del MDF y del kirchnerismo, el acuerdo terminó de encaminarse.
Mayoría kicillofista y reparto de poder
La confirmación de Magario como vicepresidenta primera fue uno de los puntos más sensibles de la negociación y terminó de consolidar al binomio que gobierna la provincia como cabeza de la nueva conducción partidaria. En paralelo, continúan las definiciones para completar los 32 consejeros titulares —cuatro por cada una de las ocho secciones electorales— y los 15 representantes de las distintas ramas: femenina, juventud y gremial.
El esquema acordado deja al kicillofismo con el control del Consejo del partido, mientras que el kirchnerismo conservará influencia en el Congreso partidario y en cargos clave como la vicepresidencia segunda y la secretaría general. Se trata de un reparto que busca equilibrio interno sin condicionar la gestión provincial.
Durante los últimos días, Kicillof y sus principales negociadores —Andrés “Cuervo” Larroque, Carlos Bianco, Gabriel Katopodis y el diputado Mariano Cascallares— mantuvieron reuniones con intendentes del Conurbano y del interior para bajar el acuerdo y fijar límites. Del lado del kirchnerismo participaron dirigentes como Alejandro Dichiara, Facundo Tignanelli, Federico Otermín y Juan Pablo de Jesús.
El impacto en los distritos y la mirada a 2027
Aunque el acuerdo provincial ordena la cúpula del PJ bonaerense, en algunos distritos todavía persiste la posibilidad de internas locales. Municipios como Mar del Plata, Tigre o San Nicolás aparecen como escenarios donde las conducciones no lograron, por ahora, listas de consenso.
A esta hora, el acuerdo en el PJ bonaerense, dejaría como nuevas autoridades a:
Axel Kicillof, Presidente
Verónica Magario, vicepresidenta I
Federico Otermín, vicepresidente II
Mariano Cascallares, Secretario general
Máximo Kirchner, Presidente del Congreso partidario
Leo Nardini, Presidente de la junta partidaria





