El gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, aprovechó los actos por el 210° aniversario de la Declaración de la Independencia para lanzar fuertes críticas a la política exterior y económica del presidente Javier Milei. Durante su discurso, sostuvo que el verdadero sentido del 9 de Julio pasa por defender los intereses nacionales, priorizar el desarrollo del país y garantizar mejores condiciones de vida para los argentinos, en contraposición al rumbo que, según afirmó, impulsa el Gobierno nacional.
Kicillof vinculó la independencia con la defensa de la soberanía nacional
El mandatario bonaerense afirmó que la independencia conquistada en 1816 representó la decisión de construir un país con autonomía política y económica, capaz de definir su propio destino sin depender de intereses externos.
En ese marco, cuestionó el alineamiento internacional de la administración de Javier Milei y sostuvo que la Argentina debe diseñar sus políticas pensando en las necesidades de su población.
“Tenemos intereses propios y tenemos que pensar en función de los 47 millones de argentinos y de los 17 millones de bonaerenses”, afirmó Kicillof al referirse al significado actual de la independencia nacional.
Según el gobernador, la política exterior debe estar orientada a fortalecer la producción, el empleo y el desarrollo interno, en lugar de responder a agendas externas.
Críticas al modelo económico y al rol del FMI
Kicillof también cuestionó la situación económica del país y puso en duda los indicadores positivos que exhibe el Gobierno nacional.
El gobernador aseguró que la realidad cotidiana refleja dificultades que atraviesan numerosas familias, especialmente por el crecimiento del endeudamiento y la pérdida del poder adquisitivo.
En ese contexto, señaló que la recuperación de las variables macroeconómicas no alcanza si no se traduce en mejoras concretas para la población.
“Me dicen que la macro anda bárbaro. Uno camina por la provincia y pregunta cómo está la gente. La gente no está bien, así que bárbaro no anda”, expresó.
Además, cuestionó la influencia de los organismos internacionales en la economía argentina y sostuvo que el país debe recuperar capacidad de decisión sobre sus propias políticas públicas.
Para Kicillof, la independencia también implica fortalecer áreas esenciales como la salud, la educación, el trabajo y la producción, priorizando el bienestar de la población por encima de los condicionamientos externos.
En el cierre de su mensaje, el gobernador remarcó que, en un escenario internacional marcado por conflictos y una creciente competencia económica, la Argentina debe reafirmar su soberanía y defender sus propios intereses. A su juicio, ese es el principal legado que deja la Declaración de la Independencia y el desafío que el país enfrenta en la actualidad.




